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miércoles, 18 de diciembre de 2013

Pequeño tour por mis libros de 2013

Este año este blog ha estado medio inactivo pero no podía dejar de publicar nuestro tradicional post de libros y compartir lo que para mí fueron los mejores títulos que leí este 2013. Ojo, son los mejores libros, nuevos o antiguos, que pude leer este 2013, como las versiones de 2010, 2011 y 2012. Seguramente hay mejores libros este año que no he leído y por lo tanto no salen en la lista y otros que son de otros años que recién he podido leer. Sirva siempre este post como una sincera recomendación libresca. Lamentablemente no me di el tiempo para leer “Limónov”, del gran Emmanuel Carrère, sobre un político y escritor ruso real, y de paso sobre la historia “no oficial” de la Unión Soviética. Sin duda es la novela que más me han recomendado durante este año pero empezaré con ella apena empiece 2014, por lo que es probable que la veamos en este ranking el próximo diciembre. Otra que no he podido leer hasta ahora es “Contarlo todo”, del peruano Jeremías Gamboa, y estoy seguro de que las expectativas serán satisfechas. La leeré en estas fiestas.

Uno de los mejores libros que
leí este 2013. La película me gustó
también.
De los libros que sí puedo hablar, que no entran en la lista oficial, pero que recomiendo también con fervor, son los dos tomos de la antología de cuentos de zombies de J.J. Adams, con lo mejorcito de la literatura de este apasionante género, desde Max Brooks hasta Robert Kirkman, pasando por otros genios y premiados escritores de muertos vivientes. Otro libro que no puedo dejar de mencionar es Cloud Atlas (El atlas de las nubes), de David Mitchell, una obra que entrelaza seis historias en diferentes momentos históricos y la trama invisible que hay entre ellas. “Mitchell escribe como si fuera una máquina de sueños”, se ha escrito sobre esta novela. Altamente recomendable, lástima que la película de los hermanos Wachoswski haya tenido tan malas críticas: a mí me gustó la cinta a pesar de todo. Finalmente otra que no entró en el ranking pero que aconsejo mucho es “El amor de mi vida”, de Rosa Montero. La periodista y escritora española reúne sus artículos alrededor de los libros, la literatura, los escritores… el amor de su vida. Narraciones con datos interesantísimos, buenos análisis y recomendaciones sacadas de la manga por Montero.

Vamos, entonces, con la lista. Y no se olviden: ustedes, ¿qué libros leyeron este año y los recomendarían sin dudar?

1. El teatro de Sabbath – Philip Roth
Una de las mejores novelas de Roth.
Quizá la mejor novela que he leído de Philip Roth hasta el momento, ganadora del National Book Award de 1995. Y eso que otras que he podido leer son realmente geniales como "Pastoral americana" o "La conjura contra América". "El teatro de Sabbath" cuenta la historia del sátiro titiritero Mickey Sabbath, setentón que se resiste a abandonar los placeres que le ha proporcionado durante toda una vida el sexo y la lascivia. Histriónico y delirante, desenfadado y vulgar, Sabbath es tan creativo como libidinoso y en la historia de su vida no solo presenciamos su desmesura, sino también los miedos humanos más profundos, la vejez, la muerte, el ocaso de la sexualidad, la realidad judía, los dilemas del amor, del matrimonio, de la fidelidad y de las convenciones sociales. Un mapa de lo políticamente incorrecto. “Si uno va a leer un solo libro de Roth en toda su vida propongo El teatro de Sabbath como puerta de entrada. Novela bestial en todo sentido, celebrada por Harold Bloom y James Wood”, ha escrito Rodrigo Fresán. Para qué decir más.


2 HHhH – Laurent Binet
Atentado a Heydrich, los que lo
llevaron a cabo y la obsesión del autor.
“Ficción de una historia, historia de una ficción”, se titula la reseña de esta gran novela que a continuación les dejo, publicada por Jerónimo Pimentel en la revista Buensalvaje. Creo que es inútil intentar reseñar yo el libro de Binet sobre el atentado contra Heydrich en Praga -si es que es hay que resumirlo tan injustamente a eso- cuando alguien ya lo ha hecho de manera intachable. Sí quiero decir que es un libro que te absorbe, que te deslumbra, que te inquieta, que te hace compartir las dudas del propio autor, que va y viene en su intento por no ficcionar, que afirma y luego se retracta y luego se vuelve a rectificar. Y se disfruta mucho y se admira a un autor que duda pero que en la duda, acierta. Un ser vivo que va construyéndose paso a paso en la escritura y, lo más rico, luego en la lectura. Como dice Pimentel, “la doble empresa de Binet tiene resultados opuestos: su historia triunfa, lo que significa que su lucha contra la ficción fracasa. Para el lector, esto es una doble recompensa”. Aquí la reseña en buensalvaje. 


3. Cuna de gato – Kurt Vonnegut
El desenfadado estilo de
Kurt Vonnegut.
Este libro era una deuda pendiente con el genial autor de “Matadero 5”, “El desayuno de los campeones”, “La pianola” y “Un hombre sin patria”. (Otra deuda pendiente que aún no saldo con Vonnegut es “Galápagos”). Por fin este año pude hacerme con la nueva edición, ilustrada por Liniers, y salí feliz. Es una parodia ambientada en la República de San Lorenzo, un típico “país bananero”, una isla en la que el protagonista -periodista y narrador- llega con la misión de terminar un relato que empezó al investigar qué hacían norteamericanos prominentes el día que explotó la bomba en Hiroshima. Su pesquisa lo lleva a la familia de uno de los padres de la bomba atómica y las intrigas de los Hoenikker lo llevan San Lorenzo, donde se encuentran todas las respuestas, incluyendo una religión profética, el bokononismo, y un estado gobernado por un dictador con los tornillos sueltos, pero sobre todo una creación aun peor que la propia bomba de Hiroshima: el hielo nueve. El absurdo es un poderoso hilo conductor en una historia que nos revela, con crudeza, la estupidez humana y los cuentos que estamos dispuestos a tragarnos para seguir vivos en una sociedad que no se sabe hasta cuándo podrá continuar. En la contraportada de esta última edición podemos leer lo que escribió el New York Times al respecto: “El momento de leer a Vonnegut es justo cuando se empieza a sospechar que nada es lo que parece. No solo divierte: electrocuta. Y se lo lee con un placer enorme porque te pone los pelos de punta”. Y los ojos bien abiertos.


4.  El pequeño salvaje – T.C. Boyle
Ficción sobre el caso del "salvaje
de Aveyron",
Joya del norteamericano T.C. Boyle basada en la historia real del “salvaje de Aveyron”, un pequeño niño encontrado en los bosques franceses a fines del siglo XVIII, caso en el que se basó también Francois Truffaut para su película homónima de 1970. Boyle, con recursos narrativos sólidos, nos muestra, a través de acciones y cambios, la dura lucha del doctor Itard por civilizar a Víctor, el salvaje. Y en esa difícil empresa el lector se ve enfrentado a preguntas sobre la condición humana: ¿Nace el hombre como una tábula rasa listo para que la sociedad escriba en él sus normas, susceptible de ser educado? ¿O es la sociedad una influencia corruptora? La noción del “buen salvaje”, tratada antes en ficciones como “Tarzán” o “El libro de la selva”, puesta a prueba al máximo. Prometo un update de este breve acercamiento a la novela pronto. Si lo ven en las librerías –lo ha publicado Impedimenta- no duden en comprarlo y leerlo.


5.   Guerra Mundial Z – Max Brooks
Los zombis como pretexto
para abordar nuestra
humanidad.
Este lo leí a principios de año, bastante antes del estreno de la fallida película protagonizada por Brad Pitt, que poco tiene que ver con la gran novela escrita por Max Brooks, un especialista en el tema zombie, que ya antes nos cautivó con su “Guía de SupervivenciaZombi”, de la que hablamos en  nuestroranking del año pasado. Escribí una reseña de este libro para la revista buensalvaje hace unos meses y es mejor dejarles con ese texto. Si no la han leído, lean la novela. Les gustará. Los zombies son solo un pretexto para hablar de cosas que nos tocan a todos:

“Novela. Max Brooks es un experto en el tema. Su Zombi. Guía de supervivencia (2003), un minucioso manual instructivo en caso sobrevenga una hecatombe de muertos vivientes, fue un éxito de ventas. En 2006 publicó Guerra Mundial Z: Una historia oral de la Guerra Zombi, otro bestseller instantáneo, hoy por fin en español y próximo al estreno del film, con Brad Pitt a la cabeza.
Brooks le da a su retrato de la Guerra Mundial Z (GMZ) una verosimilitud hipnótica vía testimonios y documentos de los «Años oscuros». A través de diversas voces reconstruimos el antes, durante y después de un conflicto que casi acaba con la raza humana: desde los primeros brotes y los intentos por encubrirlos, hasta el «Gran Pánico», la «Guerra Total» y la recuperación de un mundo distinto al que conocíamos. El protagonismo recae no en los zombis, sino en quienes vivieron para contarlo: nos hablan de tú a tú, cada uno desde su perspectiva: científicos, médicos, políticos, militares, empresarios y hasta astronautas que atestiguaron todo desde una estación espacial.
Esta no es solo una «historia de zombis». Es un relato extrapolable a nuestra realidad. Con las reacciones de las grandes naciones y de los ciudadanos ante una situación tan extrema, Brooks nos muestra las grietas más insospechadas de nuestra sociedad, de nuestro way of life y de nuestra propia humanidad. Destacan las puyas a los dirigentes mundiales, a las agencias de seguridad, a los intereses económicos que priman sobre las personas; críticas que no esperamos en una novela de muertos vivientes. «Un insólito relato tan difícil de creer como difícil de rebatir», se ha dicho de GMZ. Los zombis son una excusa, el paisaje de fondo de problemáticas más profundas: ¿Cómo enfrentaríamos una situación límite? ¿Quiénes sobrevivirían? ¿Cómo respondería nuestro instinto ante el miedo? ¿Con valentía o cobardía? ¿Soportaríamos la desesperanza de la posguerra? GMZ versa sobre el alma y lo que estamos dispuestos a enfrentar para protegerla. O no tan dispuestos. Quizá los zombis ya están entre nosotros y no nos hemos dado cuenta”.


* EN PROCESO 
La hija del sepulturero – Joyce Carol Oates
La gran J.C. Oates.
Estoy terminando La hija del sepulturero, de Joyce Carol Oates –una escritora que hace rato debería ser Premio Nobel-, y no podía dejar de escribir algo de este libro, a pesar de no haberlo terminado aún (probablemente lo haga antes de que termine este 2013). Trata la historia de la familia Schwart, alemanes que huyen de los nazis en 1936 para recalar en Estados Unidos, donde el padre de familia, ex profesor de colegio, termina encargándose del cementerio de un pequeño pueblo, ya convertido poco a poco en un ser amargado y paranoico. La protagonista, su hija Rebecca, llega muy pequeña a América y se enfrenta con los prejuicios locales contra los judíos y, a la vez, contra los alemanes, en plena época de pre-durante-post guerra. La niña, despojada de manera trágica de toda su familia, y quizá para su bien, emprende “una peregrinación por la América profunda”, que la lleva a replantearse su vida y su forma de ver el mundo, a dominar sus emociones, que están cargadas de odio, insatisfacción, resentimiento, a través del erotismo, el amor y el trabajo duro, en una interminable búsqueda de su real identidad. Es un libro fuerte, desgarrador y por sobre todo muy humano. La fuerza narrativa de Oates es adictiva, te taladra el cerebro a la vez que te llena de emoción. Su capacidad de profundizar en lo que pasa en el corazón y en la mente de sus personajes, así como de retratar su entorno, es realmente admirable: te deja sin aliento. Es una novela larga pero ya estoy en el tramo final. Cierro con una cita de The Herald: “Novelistas como Updike, Roth, Wolfe y Mailer compiten por el título de Gran Novelista Americano. Pero quizá ellos se equivocan. Tal vez el Gran Novelista Americano es una mujer”.

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BONUS POÉTICO
Al norte de los ríos del futuro

Poesía y ciencia ficción
para volar.
El año pasado puse en mi top 5 “La ciudad más triste”, de mi gran amigo Jerónimo Pimentel.  Una novela que impacta por su cuidado y exquisito uso del lenguaje para introducirnos, a través de la ficción, en el paso de Herman Melville por Lima, retratándonos, en el camino, una ciudad que amamos y odiamos y que, a pesar del paso de los siglos, podemos aún reconocer tanto tiempo después de la visita del autor de Moby Dick. En aquella oportunidad, colgué una crítica externa de la novela, porque me es imposible ser imparcial, dada la amistad que hay detrás. Un año después de “La ciudad más triste”, Pimentel regresa a la poesía y publica “Al norte de los ríos del futuro”, un libro que es unánimemente elogiado por los entendidos que se han manifestado sobre él. Por lo mismo, por no poder ser imparcial y también por no ser la poesía mi fuerte, los dejo con el link del blog Poema Inútil, de otro gran poeta, José Carlos Yrigoyen, donde analiza a detalle esta nueva entrega de Pimentel. Altamente recomendable la lectura del libro de Jerónimo y, por supuesto, de la crítica sobre él en el blog de Yrigoyen. De los pocos libros que se han salvado de su telúrica crítica, dicho sea de paso. Aquí la reseña en Poema Inútil, “Enalabanza del Yo Totalitario” 

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Pequeño tour por mis libros de 2012


Me recuerdo a mí mismo que este blog no ha dejado de existir y que merecería quizá un poco más de mi atención para su actualización permanente cuando llega diciembre y el momento de escribir el post que más me gusta: Pequeño tour por mis libros del año. Ya lo hice en 2010 y 2011, y ahora para no romper la tradición lo hago con este año señalado por los supersticiosos como el último de nuestra existencia. Solo quiero recordar para quienes no leyeron las listas de los años anteriores, que este tour de libros se refieren a los mejores libros que he leído yo, el autor del blog, este año, sean de hace 50 años como del año en curso. Son los mejores que he leído durante los últimos 12 meses y quiero compartirlos con ustedes, como una suerte de recomendación (humilde, por supuesto).

Mi selección es más obvia este año que los anteriores, desde que incluye dos libros fresquitos y reconocidos. La completan un libro inclasificable de un autor bastante mencionado en este blog y un libro peruano de este año que, más allá de que el autor sea mi amigo, es brillante y todo un placer para el lector. Además, está un libro interesantísimo y a la vez atemorizante, que devoré en pocos días.

Antes de pasar a la lista, quiero destacar otras lecturas que no entraron, pero que serían libros súper recomendados por cualquiera, supongo. Este año, impulsado por la lectura del número 3 de la lista y la historia de Melville, emprendí la deliciosa aventura de releer “Moby Dick” y, para intentar captar toda su esencia, la locura de hacerlo en paralelo en español y en su idioma original, el inglés. Locura, porque es una novela escrita con arcaísmos del inglés y términos marinos que incluso traducidos son difíciles de entender. Pero la aventura sigue. Ya estoy por terminar ambas versiones, que fui intercalando por capítulos. Maravillosa experiencia con Ismael, Ahab y la ballena. Otra lectura que quisiera destacar es esa joya que es “Nuestro amor es como Bizancio”, antología de poemas del noruego Henrik Norbrandt. También me encantó "Formas de volver a casa", de Zambra y leí el clásifo del periodista alemán, GunterWalraff, "El periodista indeseable" (su caracterización de diferentes personajes para develar la verdad periodística es increíble). Otro libro que recomiendo es "Un día en la vida de Iván Desisovich", del Nobel Alexander Solzhenitsyn. Finalmente, compartir mi fracaso en leer “Bajo el volcán”, de Malcolm Lowry, que he dejado a la mitad, pero que pienso retomar apenas pueda. ¡Vaya libro para seductor y a la vez duro de leer! Mi error: leerlo durante un viaje. Lo guardaré para cuando tenga tiempo para leerlo de tirón en tirón. Finalmente, decir que he empezado a leer por fin “Los ángeles del infierno”, de Hunter Thompson, y está siendo una gran experiencia conocer y hasta convivir junto a Thompson y su periodismo gonzo la realidad de los temidos motociclistas californianos. Sin más, a la lista.

Del autor de "Las correcciones",
"Libertad" fue considerada una de las mejores
novelas de 2011.
1. Libertad (2011) – Jonathan Franzen
Como escribió en su reseña Juan Carlos Méndez en la revista Buensalvaje (1), destaca que Franzen haya elegido este título para una historia donde los protagonistas están encarcelados. Aquí el mérito es volver lo local y puntual en universal: una familia del medio oeste norteamericano atrapada en su disfuncionalidad nos hace sentir, sin embargo, identificados. Como dice el clisé, es una “radiografía de nuestro tiempo”, personal y social, pero quizá sea la mejor forma de resumirlo. Walter, un padre emocional y económicamente pobre. Patty, una madre y esposa freak, que se casa a pesar de estar enamorada del mejor amigo y eterno competidor de Walter, Richard, el rockero maloso. Es una historia de represión, de jaulas psicológicas, de falta de comunicación, y finalmente de traiciones hasta cierto punto comprensibles. Un iceberg que oculta mucho debajo, revelado por la pluma de Franzen con maestría a través de un narrador, como recuerdo que escribió Méndez, “despiadado con sus personajes”. Y es que no se cuenta y evidencia, se muestra. A través de varios cientos de páginas, se muestra una suma de elementos puntuales que finalmente conmueven y perturban en un todo que se arma en la cabeza del lector. “Libertad” no es la típica novela que dice A+B=C. Cuenta una historia que a primera vista puede parecer simple –padres disfuncionales, triángulos amorosos, familias que fingen- por la complejidad de su especificidad –el rockero, el aburrido, la rara-. Pero esa mezcla de simpleza y complejidad hace que “Libertad” nos sacuda. Que el sueño americano parezca un chiste. Que sintamos profundamente el fracaso, la cadenas y, finalmente, por qué no, la libertad.

La editorial Impedimenta,
traída por Los Heraldos Negros a Perú,
nos permite disfrutar de las joyas de Lem.
2. Vacío perfecto (1971) – Stanislaw Lem
Ya el año pasado incluimos en lalista “Fiasco”, de Lem. Una obra de ciencia ficción donde el hombre intenta comunicarse con una civilización extraterreste y, a la par, nos muestra las limitaciones de nuestra humanidad. Lem es conocido mundialmente por sus obras de ciencia ficción, especialmente por “Solaris”, llevada dos veces al cine. Pero también era, un poco como Asimov, un hombre de ciencia. Algunos de sus libros son en realidad manifiestos científicos –esos, por desgracia, no están traducidos al español-. Pero sobre todo es un hombre increíblemente imaginativo. Este “Vacío perfecto” es un libro que reúne reseñas de libros que no existen. Que son imaginados por la mente de Lem desde la pluma de un reseñista que pondera, juzga y cuenta. Literatura pura, pero literatura específicamente de la creación: de nuevas ciencias, mundos,  lenguajes, literaturas, versiones de la Historia, sistemas filosóficos, cosmogonías. Usted nómbrelo. Uno de los libros reseñados habla de una nueva versión de Robinson Crusoe en la que el protagonista compensa su soledad con personajes salidos de su imaginación. Otro habla de una sociedad en la que ya no existe el sexo. Hay una historia maravillosa de cómo un grupo de nazis recrea en Argentina la Francia del siglo XVII. Otra, “Do yourself a book”, es un bestseller que propone a los compradores alterar a su gusto las tramas de las novelas famosas. O “Being. Inc.”, donde una empresa configura toda la vida de sus clientes, despojándola de espontaneidad. Y ahí está el puente entre esta obra de Lem y su ciencia ficción: en su capacidad imaginativa. Todos los libros reseñados en “Vacío perfecto” tratan, de una u otra manera, de la creación de nuevos escenarios, formas de pensar o de existir. La primera reseña es sobre la propia “Vacío perfecto”, de Lem, en donde el reseñista-narrador cuestiona si Lem escribió solo prólogos por falta de capacidad e imaginación para terminar los libros. Nos queda claro que no es así.

Melville y Lima en la primera
novela del poeta peruano,
Jerónimo Pimentel. 
3. La ciudad más triste (2012)  - Jerónimo Pimentel
Sé que no puedo ser objetivo sobre este libro. El autor es un gran amigo. El resultado, en mi poco objetivo parecer, es el mejor libro peruano que he leído este año. Y de lejos. Un libro que no solo recrea literariamente el paso de Herman Melville por Lima, la ciudad más triste, con un cielo blanco, como si se tratara del paladar del leviatán que inmortalizaría Melville y obsesionaría a Ahab. Es un libro cuyo lenguaje es tan importante –o más- que la historia misma. Un lenguaje que no solo recrea un intercambio epistolar, una época, una ciudad y unos habitantes: es un lenguaje que vive. Pocas veces he leído una novela que me genere tanto placer leer por el simple y llano lenguaje. Y que me haya dejado tantas imágenes memorables (dignas del poeta que es Pimentel). Qué puedo decir. Me parece un libro brillante. Pero como no puedo ser objetivo, como ya dije, les dejo la reseña de Philip Winter, publicada en la revista Buensalvaje:

“Blanco, el color de la pureza. Al menos para la mayoría. Pero para Herman Melville, el blanco invocaba el horror. También propiciaba una ambivalencia cetácea: en Moby Dick, el espasmo o el asombro van de la mano –cinco dedos siempre sujetos a un arpón–, sensaciones propiciadas por una feroz ballena blanca, un leviatán dispuesto a devorar el mundo. Esa visión inmaculada que debería redimirnos, ahora nos enfrenta a nuestro sentido de la existencia. La muerte blanca desciende, tarde o temprano, sobre nosotros.
Para Jerónimo Pimentel, un profundo y minucioso lector de la obra de Herman Melville, la ballena siempre estuvo ahí. El saldo de cuentas de esa obsesión se llama La ciudad más triste, su primera novela luego de tres poemarios y un libro de prosas. El arpón se convierte en una pluma que perfila una ciudad tragada, colindante con el mar. Lima, la ciudad-ballena.
Aquí Melville dialoga con su colega Nathaniel Hawthorne mediante cartas. Pimentel se vale de la licencia epistolar para ponerse en la mente de Melville. El objetivo: adentrarse, una vez más, en las entrañas del cetáceo, desentrañar el misterio del paso de Melville por Lima en diciembre de 1843, escala sobre la que se sabe casi nada. Melville incursiona en la ciudad como quien supera las barras de unos anillos concéntricos. Las capas se develan y un Melville alucinado expone su radiografía de la condición humana con frases como esta: «Qué poca cosa es un hombre en el Perú; es tan evidente su fragilidad ante la magnitud despótica de la geografía que lo contiene». Hay también peripecias, una fuga de la cárcel y un terremoto, contados a través de reflexiones, diálogos y una variedad de recursos literarios. En fin, es una novela. Pero al lector le quedarán, sobre todo, sus imágenes. Sus devastadoras y resplandecientes imágenes, labradas con oficio por un poeta que, en el fondo, es también un narrador a secas. Porque el tono y la atmósfera densa de este libro son una virtud. Su lenguaje es una realidad en sí misma. Una ambición simbólica sobre una ciudad real y a la vez fantasmal. Un guiño a la forma de la ballena que vendrá por nosotros”.

Marías volvió con fuerza, con este libro,
considerado por muchos el mejor
del año pasado.
4. Los enamoramientos (2010) – Javier Marías
Javier Marías es uno de mis autores favoritos. Novelas como “Mañana en la batalla piensa en mí”, “El hombre sentimental” o libros como “Salvajes y sentimentales” (sobre fútbol) y “Vidas escritas” (biografías-cuento de escritores), han sido acompañantes fieles en provechosas horas de lectura. Luego Marías se propuso la titánica hazaña de la trilogía “Tu rostro, mañana”: una novela de 1.592 páginas, tres volúmenes y siete partes; una obra infumable para algunos, y absolutamente genial para otros. No la leí, confieso. Cuando vi que Marías volvía, con “Los enamoramientos”, no pude más que alegrarme. Encima, ganó muchos premios, entre ellos el mejor libro del año para El País de España, por sobre “Némesis” de Philip Roth y la aquí mencionada “Libertad”, de Franzen. Fui corriendo a comprar el libro. La narradora-protagonista es una mujer y vaya que Marías sabe hacer que sus narradores sean absolutamente verosímiles. El hecho de que María, la editora que se enamora del protagonista de una trama detectivesca, sea tan real. Que sus pensamientos sobre el amor, sus dudas, sus cuestionamientos desde su feminidad, sean tan reales, ya es suficiente para decir que este libro es genial. Además está la trama, que atrapa. Y por supuesto ese toque clásico de Marías, que me recordó mucho a “Mañana en la batalla…”, de reflexionar, incluso de filosofar. ¿El amor puede ser ciego hasta en lo más evidente? ¿Estamos dispuestos a todo por amor, incluso matar o morir? ¿Hasta dónde llega la dignidad o precisamente la dignidad se trata de ser fiel a lo que se siente? Son preguntas que uno va sacando de esta lectura rica, entretenida y a la vez profunda.

Si quieres estar preparado
para el apocalipsis zombi, este es tu libro.
5. Zombi. Guía de supervivencia (2003) – Max Brooks
Max Brooks, hijo de Mel, es considerado ya una autoridad en el tema zombi. Este es su primer libro al respecto. Puede parecer un tema iluso o incluso entretenido, pero lo que genera este libro es, literalmente, miedo. Preocupación. Empiezas leyéndolo con despreocupadas ganas de saber sobre los zombis y divertirte un rato y a las pocas páginas te preguntas si estás preparado para sobrevivir si la crisis sobreviene. Es una guía minuciosa, no se imaginan cuánto, para que el lector pueda salir vivo a diferentes tipos y grados de amenazas y brotes zombis. Cómo debes prepararte, qué debes hacer, qué armas tienes que tener a mano, cómo huir, cómo atacar, cómo esconderte, cómo reaccionar ante diferentes escenarios. Por supuesto, cuenta primero de dónde vienen los zombis, el virus “Solanum” que los genera; explica su biología, sus movimientos, sus reacciones: todo lo que se necesita para estar preparado. Finalmente, el libro cierra con una documentada serie de eventos históricos de apariciones zombis, desde Mesopotamia hasta nuestros días. Luego de esta guía, escribió la novela Guerra Mundial Z, próxima a ser estrenada en los cines (aunque con un argumento cambiado). Está de más decir que estoy deseoso de leerla.

Y USTEDES, ¿QUÉ LIBRO QUE LEYERON ESTE AÑO LES PROVOCA RECOMENDAR?