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martes, 25 de octubre de 2011

¡En guardia! Espadas x 5

Antes de que misiles teledirigidos, sofisticadas armas de fuego y tanques y aviones determinaran el destino de las guerras, la espada era el arma por excelencia, una vez que el hombre dejara los palos y conociera el manejo del metal. Durante siglos, hasta hace relativamente poco, las espadas –quizá junto con el arco y la flecha- fueron el principal artefacto para enfrentar las guerras. Y no solo eso, las disputas. Los duelos eran, antes que a pistolazos, definidos por la habilidad del espadachín, una habilidad distinta de la del buen tirador, con una performance necesaria más grácil y elegante, más exquisita, y que, por cierto, podía traer incluso una muerte más dolorosa –aunque no por ello menos sublime- que un balazo o un garrotazo en la cabeza. En esta lista hablaré de las espadas que han marcado mi imaginario, mi educación existencial-sentimental (en el Bonus Track hablo un poco, con Internet e investigación en mano, de las espadas históricas famosas), que son más reales en la ficción, quizá, que en la realidad. Han quedado fuera de la selección algunas espadas legendarias también, como la que manejaba el Zorro con tanta destreza, y que la prefería antes que el revólver, o las espadas de Los Tres Mosqueteros, cuya habilidad y gallardía los hicieron famosos más que por sus mosquetes por sus armas blancas. En un punto intermedio se encuentra, claro, la espada de Damocles, salida de la leyenda (más que mitología) griega, donde el cortesano Damocles disfruta los placeres de un rey pero, de pronto, se da cuenta que pende sobre su cabeza una filuda espada sostenida únicamente por un pelo de crin de caballo, con lo que renunció a sus beneficios inmediatamente, anécdota que ejemplifica, de alguna manera, la inseguridad de quienes ostentan un gran poder y pueden perderlo de un momento a otro, como Damocles con la espada sobre él. Pasemos a la lista y si me ayudan a enriquecerla, tanto mejor…




1. Las espadas láser de Star Wars

Marcaron toda una generación, incluso la actual, con las secuelas de la trilogía original de Star Wars. Obi-wan Kenobi, el maestro Jedi del protagonista Luke Skywalker, le decía que era “un arma más elegante, digna de otros tiempos” (cito de memoria). Elegante sí, pero letal y perfecta. Luz y poder que emergen de un mango metálico. ¿Qué niño que haya sido fan de Star Wars no soñó alguna vez con tener su propia espada láser (de color rojo, como la de Darth Vader, quizá), y, en sus juegos, imitó con su propia voz y sin rubor alguno aquel sonido como de ráfaga que indicaba el despliegue de aquella luz cortante e inimitable? Incluso en estos tiempos de Playstations, 3D y nuevas tecnologías, los tan de moda iPhones tienen aplicaciones del mundo Star Wars donde puedes mover tu teléfono como si fuera el mango de una espada láser y escuchar esos míticos chasquidos de una luz contra la otra. Como en esas luchas entre Luke y Vader, entre Obi Wan y cualquier Sith que se le pusiera enfrente.
Luke, cuando Obi-Wan le da la espada de su padre.


2. La espada del augurio

Salida también de la ficción, específicamente de los dibujos animados, la espada de Leon-Oh, el líder de los Thundercats, que lleva el poderoso Ojo de Thundera en su empuñadura, marcó también mi infancia. Y es que era una espada que hacía muchas cosas. Era pocas veces usada por su “amo” como espada, en realidad: casi nunca atacaba a nadie ni se agarraba a espadazos con sus enemigos pues ellos no usaban espadas, y sin embargo las funciones de su espada eran alucinantes para los niños que veíamos The Thundercats: podía “ver más allá de los evidente”, es decir, el futuro, poniendo sus ojos sobre la empuñadura; y por supuesto podía pedir auxilio a sus compañeros con el famoso “Thunder, thunder, thundercats oooh”, que hacía que la espada, que era casi una daga, creciera y proyectara sobre el cielo, a manera de batiseñal, el símbolo de los felinos cósmicos. El Ojo de Thundera también tenía poderes, lanzaba rayos, me parece, y contenía los ataques de Mum-Rha. En resumen: era cojonuda. Por supuesto que tuve mi propia "espada del augurio" de plástico y, luego, los muñecos de los Thundercats, cómo no.

Leon-Oh, el líder de los Thundercats.

3. Los sables de Hattori Hanzo
Uma Thurman y su espada H.Hanzo.
Esto es algo más reciente: los dos volúmenes de Kill Bill de Quentin Tarantino. Durante ambas películas se nos hace ver que los sables de Hattori Hanzo son “invaluables”, como dice el propio Bill, o que pueden ser cambiado por un millón de dólares, tan fácil como eso. Uma Thurman como la protagonista, La Novia, o la Mamba Negra, viaja hasta Okinawa, en Japón para que Hattori Hanzo rompa su juramento de 28 años de no volver a hacer una espada para poder usarla contra Bill. Hanzo es claro: “creé belleza y tuve éxito, pero creé algo que mata gente” (cito nuevamente de memoria). El calificativo de leyenda hacia las espadas de Hattori Hanzo va creciendo con la película. En la acción, vemos cómo rebana brazos, cráneos y otras espadas como si fueran mantequilla, e incluso termina con la vida de una de las enemigas principales, O-Ren Ishii (Lucy Liu), cortándole la parte superior de la cabeza, quien antes de morir tiene tiempo para decir: “Esa sí era una espada de Hattori Hanzo”. Un clásico del cine del siglo XXI y una espada –o espadas- que se une a las legendarias de mi parnaso personal.
Excalibur saliendo del lago.
4. Excalibur y el Rey Arturo
Desde chico me gustaba la leyenda del Rey Arturo y su Mesa Redonda, de la espada Excalibur y del Mago Merlín. De cómo Arturo se convertía en rey al sacar, a los 16 años, una espada atrapada en mármol que respetables caballeros que aspiraban al trono no podían mover ni un milímetro. Pero a diferencia de lo que pueda pensarse, esa espada inicial no es la famosa Excalibur: esa espada, en su reinado y en medio de una batalla, es perdida por Arturo, quien le pide un reemplazo a su amigo, el Mago Merlín. Este lo lleva a donde la llamada “Dama del Lago”, quien le regala la poderosa  Excalibur, cuya vaina era mágica. Merlín le advierte a Arturo: “Guardad bien esta vaina puesto que mientras la llevéis no perderéis nada de sangre, pero un día llegará una mujer en la que confiáis y os la robará”. Finalmente, fue Morgana, hermana de Arturo, quien molesta por un matrimonio impuesto, le roba la vaina y la lanza al mar. Sobra decir que de niño también veía los dibujos del Rey Arturo y cómo este vencía a sus rivales con la gran Excalibur.
Aragorn y Andúril (antes Nársil).
5. Narsil, la espada que derrotó a Sauron
Qué puedo decir, me encanta Tolkien y El señor de los anillos: en películas y en libros. Y en esta historia una de las principales protagonistas es Narsil, la espada que blande Isildur para derrotar a Sauron, el gran enemigo de la Tierra Media. En la historia de Tolkien  existe toda una mitología alrededor de la espada, sus restos, a quién fue heredada y cómo resurge, una historia contada a lo largo de los siglos y que va a la perfección con ese toque de Tolkien de poner mucho énfasis en el linaje de sus protagonistas. Narsil fue empuñada por Elendil el Alto, rey de Arnor y Góndor tras la caída de Númenor en la Guerra de la Última Alianza contra los ejércitos de Sauron. Cuando todo parece indicar que los humanos (y elfos) serán derrotados, Elendil ataca a Sauron y termina muerto, con Narsil rota por su propio peso al caer. Es ahí cuando Isildur, su hijo, toma la hoja de la empuñadura y, con Sauron desprevenido, le corta con ella el dedo donde este llevaba el tan famoso Anillo Único (el que Frodo intenta destruir siglos después). Luego de rota, los trozos de Narsil van a parar a Rivendel, la tierra de los elfos, donde es vuelta a forjar para ser entregada a Aragorn, heredero de Elendil e Isildur, lo que puede ser visto en las películas de Peter Jackson. Aragorn termina la tarea y usa la espada, que cambia de nombre a Andúril luego de reparada, para la última lucha contra el señor oscuro. Esta historia es, además, una en la que las espadas, hachas y flechas tienen mucho protagonismo, donde las luchas cuerpo a cuerpo, metal contra metal son un personaje más, por lo que no resulta extraño el peso argumental que recibe esta espada. Y me gusta también por un simple motivo: es un espadón, que en la película exageran al máximo, siendo mucho más “alta” que el propio Aragorn.
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BONUS TRACK

Espadas históricas
Fuera de las espadas que captaron mi atención de niño a adulto a través de referencias como la literatura, el cine o la televisión, también están aquellas famosas espadas que existieron en la realidad, o al menos en la leyenda sin comprobar, algunas de las cuales están incluso en museos. De estas, la que más me gusta, porque la conocí a través del cine, es la del escocés William Wallace, cuya historia contó Mel Gibson en “Braveheart”. Wallace es un mítico líder escocés que se opuso al dominio de Inglaterra allá por fines del siglo XIII y comienzos del XIV. Es conocida también su muerte a manos del rey Eduardo I, su desmembramiento y, claro, la inspiración que su coraje produjo en los escoceses. La escena final de la película es la espada de Wallace lanzada al aire hasta que cae clavada en las tierras escocesas. Hoy, esta espada está en el Museo Nacional en Stirling, Escocia: mide 132 centímetros y pesa casi tres kilos. La historia cuenta que el rey Jacobo IV de Escocia pagó 26 chelines por recuperar la espada de Wallace, que estaba a manos de ingleses. Otras espadas históricas son, sin duda, las del Cid campeador, como la espada Tizona, que se encuentra en Burgos, y la espada Colada. Incluso, según pude encontrar en Internet, porque no lo conocía, hay una espada peruana famosa, conocida simplemente como La espada del Perú, fabricada en Lima en 1825 y regalada por el municipio a Simón Bolívar como agradecimiento por las batallas de Junín y Ayacucho, que significaron la independencia final frente a España. Es una espada de oro macizo de 18 quilates, con piedras preciosas y dibujos, entre ellos el escudo de armas del Perú. Están también el sable de San Martín, la espada de Napoleón, y varias espadas venidas del oriente, como la famosa Honjo Masamune, hecha por un forjador del mismo nombre, Masamune, una especie de Hattori Hanzo del siglo XII. 

lunes, 17 de enero de 2011

¿Buena censura o mala censura? Comerciales de TV

Ya hemos visto un poco de comerciales peruanos de los buenos tiempos hace unos cuantos posts. Ahora se me ocurrió hacer una lista de algunos que han sido censurados (o baneados, como se le dice en inglés), de algunas marcas conocidas y otras no tanto. Son los que más recuerdo, ya sea porque salió la noticia o porque los vi alguna vez en Internet, o salieron en el camino haciendo este post. Fuera de la lista de 5, hay algunos que impresionan, estén bien o mal baneados, si es que de verdad fueron baneados en algunos casos, o solo lo fueron en algunos países, como ese de 7Up, donde se ve a una chica darle un cabezazo a su chico para quedarse con la botella de gaseosa, o este de un vendedor de colchones, de esos típicos comerciales gringos locales, donde sale un pata en la tele hablando y hablando, solo que este tipo ridiculiza y estereotipa a todos sus posibles “compradores”. También un comercial que a mí me parece súper bacan es uno de Nike, donde futbolistas conocidos supuestamente entran a robar una pelota y son interceptados por decenas de samuráis, que fue censurado en USA porque la escena final muestra la muerte del jefe samurái robótico. Finalmente, hace un tiempo en Francia salió una campaña de prevención del Sida, en donde se veía tanto al hombre como a la mujer teniendo relaciones con un escorpión y una araña gigantes, respectivamente, con el lema "Sin preservativo es con el Sida con quien haces el amor". Una buena campaña, me parece, aunque para muchos resultó chocante. Para mí, no, ¡porque es verdad! Bien o mal censurados, buenos o malos comerciales, divertidos o demasiado atrevidos y chocantes, aquí les van algunos. Si saben de alguno bacán, o alguno malazo y bien baneado, pasen el dato, que para eso estamos.

1. Condones y el arrepentimiento



Si bien me parece divertidísimo, y comparto por momentos el sentimiento del creativo así como del protagonista del comercial -¡Ven Herodes!-, es obvia la razón por la que este real pero poco correcto comercial fue baneado. Las razones para usar condones no pueden ser retroactivas. Y no se puede alentar al “arrepentimiento” por tener un hijo en TV, por más insoportable que este se ponga. Creo que en este todos estaremos de acuerdo, a pesar de que algo de malicia podamos tener al verlo. Este otro comercial sobre condones, de Durex, fue censurado también, aunque me parece de manera exagerada. Me parece que dentro de todo está tratado con cierta clase, de una manera divertida. Aquí sí no concuerdo con los “censores” Les dejo el link.

2. Umbro y la pasión por el deporte



Para mí este comercial es un clásico. Es de hace algunos años, y en verdad retrata el tipo de sentimiento que embarga a los fanáticos del fútbol (baste ver la cara de enfermito que tiene el protagonista al final), pero lamentablemente está basado en algo que es para nada correcto: el maltrato animal, así este sea vía computadora. Igual, la primera vez que lo vi no pude evitar reírme y sentirme contagiado por las ganas de conectar esa volea al ángulo. Pero sí, pues, pobre perrito. De ningún modo es un comercial que pueda ser aprobado. ¡Sentimientos encontrados! (es broma, ¡me encantan los perros!).

3. XBox y la “apología” a la violencia



Este del XBox, de Microsoft, me parece bacán. Y me parece que no debió ser baneado, si es que lo fue, pues no estoy del todo seguro. Es verdad que apela “un poco” a la violencia, y que desde la perspectiva de los censores internacionales puede ser visto como “apología”, digamos, pero resulta obvio que apela a lo lúdico, que todo es un juego, incluso la parte donde un señor está hablando por celular hace una seña como diciendo “espera un momento”, y luego, cuando cuelga, recién “hace” que le ha caído el disparo. Es decir, más claro que es un juego, imposible. Aquí pongo el link de otro de XBox que, por el contrario, sí me parece “bien” censurado. Se ve a una mujer dando a luz de manera dolorosísima y su bebé sale disparado por los aires, y a medida que va surcando el cielo va creciendo, envejeciendo, hasta que cae al otro lado del mundo directamente a la tumba, hecho un viejo. El lema: “La vida es corta. Juega más”. Quizá es una exageración, pero al menos puedo entender que se censure por ser “un poquito” fuerte. Les dejo entonces ambos comerciales y uds. sean los jueces.


4. El Bocón, que “no se calla nada” (o la estupidez)



Este comercial es una reverenda estupidez. Porque ni siquiera su supuesta “originalidad” y “desparpajo” es válida, como en otros de los comerciales que aquí pongo. Se supone que el comercial busca destacar la capacidad de los periodistas de El Bocón, que “no se callan nada”. Pero las críticas del papá a su hijo son extremas, estúpidas, sin razón, y lo peor de todo es que el periodismo deportivo, por lo menos el de El Bocón, tiende a ser así: criticar por criticar, hasta cuando los jugadores o equipos lo hacen bien. El lema del comercial y del periódico es “No tiene lectores, tiene hinchas”. Me parece que por el “nivel” de críticas y análisis deportivos, más cercano a la verdad sería decir “El Bocón no tiene periodistas, tiene hinchas”. Qué bien que no durara ni dos días creo al aire.


5. Sprite: la cosas como son


Este me parece que solo fue censurado en su parte final, pero aquí les pongo la versión “sin censura”, como dice el YouTube. Como dice Sprite, “las cosas como son”, y en ese sentido está bien, aunque no deja de resultar un poco fuerte la última escena y la última frase. Recuerdo un panel publicitario en la carretera al sur del año pasado, estoy casi seguro que de Sprite también, donde el modelo sale desnudo y con solo la botella de Sprite tapándole sus “partes pudendas”, con la gaseosa saliendo como geiser a toda máquina. Recuerdo haber pensado “qué faltoso”. Y eso que no soy conservador, ¿eh?

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Bonus Track
Pepsi, Madonna y la iglesia



En 1989, Pepsi sacó al aire y luego retiró un comercial con Madonna, cantando Like a prayer, con la reina del pop viendo un video de su infancia, haciendo alusión a que los sueños pueden ser realidad (Go ahead, make a wish), pues Pepsi “va una generación adelante”. En el video incluso se le ve bailando en un colegio con niñas alrededor y luego con un coro Gospel acompañándola. Al parecer, el Vaticano y la Iglesia pegaron literalmente el grito en el cielo, pues consideraban a Madonna una blasfema, haciendo un uso equivocado de la religión. Además, venía precedido por el antecedente del video de la canción, donde Madonna aparece en una iglesia real, besando a un santo (moreno, además, por lo que sería San Martincito), con estigmas y cruces ardiendo. Un gran error de Pepsi retirar este comercial, que tenía un gran mensaje y un gran personaje impulsándolo. Ahora, 20 años después, vemos algunos resultados, con Pepsi muy por debajo de su eterna rival, Coca Cola.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Los 10 de 2010

A riesgo de olvidarme de algún evento imperdonable de ser dejado de lado, que seguramente sucederá, y quizá en más de una ocasión, me permito hacer un pequeño recuento de algunos de los eventos que marcaron este año 2010 que está a punto de dejarnos, en el Perú y el mundo. Algunas cosas no pueden ser consideradas como “eventos que marcaron el año”, y no estarán mencionadas, pero no por ello son menos importantes, como leyes que se dictaron y sentaron precedentes, o declaraciones de personajes o personalidades, buenas y malas, significativas o singulares, la explosión del volcán islandés Eyjafjalla, cuyas cenizas bloquearon el tráfico aéreo europeo, o los escándalos de pedofilia al interior del Vaticano. Sirva este blog, estos 10 items, como pie para recordar desde lo más trivial hasta lo más importante, para estimular, digamos, que señalen lo que a ustedes les parezca digno de ser reseñado, esté o no esté en esta lista. Aquí les doy mi intento, ojalá pueda ser enmendado o enriquecido con sus comentarios.

1. WikiLeaks, Cablegate, Infowar…


Assange y la verdad.
Este sitio web, cuyas acciones empezaron en 2007, sin duda ya tiene un lugar en la historia. Su base de datos, que actualmente supera los 1,2 millones de documentos, es temida y admirada por igual a lo largo del mundo. La organización dirigida por Julian Assange, quien actualmente se encuentra en prisión por otros cargos y una lógica persecución por el calibre de sus acciones, se ha encargado de destapar filtraciones que desvelan comportamientos no éticos e ilegales por parte de gobiernos o instituciones de todo el mundo. Este año el boom WikiLeaks ha llegado a límites insospechados, desde el video del asesinato de 11 personas, incluyendo al periodista de Reuters Namir Noor-Eldeen, por parte de soldados estadounidenses en Bagdad, los 92.000 documentos sobre la guerra de Afganistán, los casi 400.000 documentos filtrados desde el Pentágono en relación a la Guerra de Irak y los abusos ahí cometidos, hasta los casi 300.000 cables del Departamento de Estado de EE.UU. con sus embajadas de todo el mundo, en lo que ya se conoce como Cablegate. Todo este revuelo ha causado algunas consecuencias, como la lucha mundial por liberar a Assange, la represalia de gobiernos, figuras públicas y empresas contra WikiLeaks, la defensa de esta información a través de mirrors, así como la Operation Payback por parte de la cibercolmena llamada “Anonymous”, que terminó tumbándose mediante ciberataques los sites de Visa, MasterCard, PayPal, entre otras. Los ataques para defender la libertad de expresión en Internet están siendo reducidos para aumentar, en cambio, la facilidad de divulgación de filtraciones que pretenden ser censuradas. Ante este brevísimo y seguramente fallido resumen, solo queda decir: este año ha habido un cambio mayor sobre lo que significa la red en nuestra concepción del mundo.


2. Vargas Llosa y el Nobel

Para los peruanos y me atrevo a decir que también para los amantes de la literatura en todo el mundo ha sido un año feliz por el tan esperado Nobel de Literatura a Mario Vargas Llosa, eterno y esquivo candidato que por fin, este año, ha sido reconocido por su inestimable aporte a la cultura mundial. Su discurso, tan simple como elegante, tan básico como relevante, tan emotivo como merecido, también quedará para la memoria, así como las palabras en español del presidente del Comité del Nobel previas a la entrega del galardón: “Querido Mario Vargas Llosa, usted encapsuló la historia del siglo XX en una burbuja de imaginación. Esta se ha mantenido flotando en el aire durante 50 años y todavía reluce. Acérquese y reciba el Premio Nobel de Literatura de manos de su Majestad el Rey”. Más allá de algunas mezquindades de sus rivales de siempre (“polígrafos que juzgan desde su propia pequeñez”), este ha sido el año de Vargas Llosa, ese que dijo “pero si el Perú soy yo”, sin duda el peruano de este 2010 (y acaso del siglo XX con César Vallejo). Una alegría para la literatura de habla hispana (ya son 11 Nobel con MVLL), que no recibía este galardón desde hace 20 años, cuando lo ganó Octavio Paz, en 1990, curiosamente el año que marcó el destino final de Vargas Llosa al perder la presidencia, quizá lo mejor que le pudo pasar al escritor y a los amantes de su literatura.


3. La batalla por Lima: potoaudios y una alcadesa

Susana y Lulú: final de fotografía.
Este año también tuvo tintes electorales, como una previa, acaso premonitoria, de lo que podrían ser las presidenciales que se nos vienen. Esperemos que los tintes de guerra sucia alcanzados en las municipales de Lima no se repitan para elegir al próximo(a) presidente del Perú. Este 2010 ha dejado para la memoria cómo una candidata que tenía 1% de preferencia terminó ganando la elección, frente a rivales como Kouri, que terminó tachado, y a Lourdes Flores Nano, eterna perdedora y víctima de las comas decimales. La difusión de los llamados potoaudios por Jaime Bayly (“Métanse la alcaldía al poto”), donde la terrible Lulú mandaba al diablo la alcaldía en rabieta privada y, lo más importante, donde uno de sus asesores insinuaba una manipulación de encuestas (“mover un poco las cifras”) como estrategia, hará más recordable este elección, que terminó con un debate entre las dos candidatas punteras bastante artero y una lenta agonía en el conteo de la ONPE, primero, y del JNE, después. Más allá de estas minucias, lo más importante: la primera alcaldesa de Lima en casi 50 años, desde el mandato de Anita Fernandini en 1963-1964.


4. Bayly: el huracán lleva tu nombre

Más polémico que nunca.
Podría decirse que es casi como un anexo de la batalla por la alcaldía de Lima, por el papel preponderante, hacia uno u otro lado, que tuvo el conductor Jaime Bayly en la campaña electoral desde su tribuna en el ya extinto Francotirador de Canal 2. Potoaudios de por medio, Bayly convenció a muchos para no dar su voto a Flores, pero, también, por su supuesto mal comportamiento, llevó a otros tantos electores a apoyar a Lulú como medida de rechazo ante el polémico conductor y la supuesta guerra sucia detrás de él (algo que acaso también sucedió en el lado contrario, con la también polémica intervención de Aldo Mariátegui desde sus columnas o comentarios televisivos). Pero Bayly fue un personaje este 2010 por mucho más que eso. Sus rabietas en pantalla, sus mítines e intentos por ser candidato presidencial, medio en broma, medio en serio, su 10% en las encuestas, la finalización de su programa luego de varios años, sus explosivas columnas, su pelea final con su tío millonario ahora fallecido, su relación con la joven Silvia Núñez del Arco, con quien espera una hija, su pelea con su antes venerada Sandrita Masías y con su propia hija de 17 años, y, ahora último, su escandalete con su ex argentino Luis Corbacho, también a causa de su relación con la joven escritora embarazada, han hecho de el ahora tío terrible un personaje recurrente en nuestro ámbito noticioso (incluso en otros lares). Hay quienes lo aman, hay quienes lo odian, lo cierto es que lo que más ha destacado de Jaime Bayly este año no han sido precisamente sus novelas.

5. Mundiales en HD: Sudáfrica y Japón

España y Perú: fútbol y voley.
 Uno es de fútbol masculino, el otro de voley femenino. En uno estuvimos una vez más ausentes, en el otro si bien no retomamos la antigua senda de triunfos, levantamos un poco al menos la cabeza. Este año fue el de las transmisiones HD en nuestro país de dos eventos que nos congregaron como hinchada: el mundial de Sudáfrica, primer torneo planetario de fútbol realizado en África, con el campeonato de estreno de la selección española, primera selección europea, además, que gana el trofeo fuera de Europa; y el mundial de Japón, donde la selección peruana de voley llegó a la segunda fase, a diferencia de 2006, donde ni siquiera a eso aspiramos. Sudáfrica fue un buen mundial, con un buen campeón, a pesar de que las estadísticas lo sindican como el triunfador con peor promedio de goles de la historia. Japón vio a Rusia coronarse sobre Brasil en la final, y a Perú jugar realmente mal algunos partidos, y en otros demostrar que con mayor roce internacional se puede jugar de igual a igual con las mejores selecciones del mundo. Por otro lado, "otro mundial" se lo llevó Serbia: la Copa Davis, en tenis.

6. Chile y el diario de un mal año

Presidente Piñera y los mineros a salvo.
Nuestros vecinos de Chile vivieron un año terrible que, al menos, terminó con una buena noticia. En un año telúrico, un mes y medio después del terrible terremoto que destruyó Puerto Príncipe, Haití, dejando más de 200.000 muertos, el país del sur fue sacudido por un apocalíptico terremoto de 8,8 grados, en la región del Maule, al noreste de Concepción, considerado el quinto más fuerte de la historia (se recuerda que el primero también sucedió en Chile, en Valdivia, en 1960), con más de 500 víctimas mortales y 2 millones de damnificados y cuantiosos daños materiales. El presidente Piñera, que recibió el cargo de manos de M. Bachelet, empezó una gestión difícil desde el arranque, solo para verse meses después con otra tragedia entre manos: el derrumbe en agosto de una mina cerca de la ciudad de Copiapó, en Atacama, donde quedaron atrapados 33 mineros a 700 metros de profundidad. Los mineros resistieron durante 69 días, siendo asistidos desde la superficie, para finalmente ser rescatados sanos y salvos, bajo la atenta mirada de todo el mundo el 13 de octubre, lo que significó al menos un final feliz para Chile en un año que fue devastador, pero que pudo ser aún peor.


7. Crisis: Europa y EE.UU.

Fragilidad europea.
Luego de meses, incluso ya años, de crisis económica, especialmente en Estados Unidos, este 2010 sacó a relucir las debilidades estructurales de la economía europea en particular. Desde Grecia hasta Irlanda, con rescates cuestionados, el sistema económico del viejo continente vivió una crisis de deuda que puso en duda la supuesta solidez de la Unión Europea y su euro. Algo que está siendo patente en mucho de sus países, baste el ejemplo de España, que vive una fuerte crisis y falta de trabajo, o los muchos actos xenófobos en Francia contra los emigrantes de países de Europa del Este que ya forman parte de la UE. Al otro lado del océano, en medio de una débil superación de la crisis, Estados Unidos y Barack Obama consiguieron la reforma para universalizar el acceso a la sanidad, aunque esto no tuvo eco en las urnas en las elecciones de mitad de mandato, donde los republicanos se llevaron la victoria, debido a eventos más simbólicos como el apoyo a la construcción de una mezquita cerca de la zona cero en Nueva York de un presidente que, por cierto, también cumplió con retirar sus tropas de Irak.


8. Tarde de perros limeña

Secuestro en Gamarra.
Ruiz Wilfredo Ninasqui Barrios, de 29 años, mantuvo a 38 rehenes en una oficina del Banco Continental BBVA de Gamarra con una bomba en su mochila, y mantuvo en vilo a los televidentes y cibernautas peruanos como no se recordaba desde la toma de rehenes por el MRTA a fines de los 90 o la sangrienta toma de El Sexto en 1984. Por fortuna, esta vez la tragedia duró solo unas horas, terribles sin duda para quienes las vivieron, sobre todo cuando el sujeto le disparó cobardemente a una de las víctimas pero con un final más que satisfactorio, con un operativo policial a mi entender impecable, a pesar de que la familia del secuestrador, desertor del Ejército y hombre-bomba esté pensando llevar el caso a organismos defensores de DD.HH. Ninasqui se mostró, según la policía, reacio a colaborar, a negociar, siquiera a contestar llamadas telefónicas o dejar ir a una mujer embarazada y a varios niños, así como intransigente sobre sus peticiones de 2 millones de dólares y un helicóptero en pleno Gamarra. La policía actuó con eficiencia, rapidez y se vio obligada a acabar con la vida del delincuente para proteger a los rehenes. Fue quizá el mejor de los finales imaginables, teniendo en cuenta las intenciones del atracador.

9. La NASA y nuestra noción de “vida”

Bacteria que sintetiza arsénico.
Un nuevo concepto de vida.
Se especuló que era una cortina de humo, una tapadera para bajarle el tono al Cablegate originado por los destapes de WikiLeaks. Sin embargo, era una conferencia programada con meses de anticipación sobre un descubrimiento realizado en varios años de estudio. El aviso previo de la NASA sobre “búsqueda de vida en otros planetas” llevó a la prensa a especular y generar gran expectativa sobre una supuesta prueba de vida extraterrestre en manos de esta organización. Muchos quedaron desilusionados, pero a mi parecer sin razón. El anuncio del descubrimiento de una forma de vida en la Tierra que “funciona” en base al arsénico, sustituyendo el fósforo, en un lago de Estados Unidos, es más relevante de lo que pudiera pensarse, pues cambia la concepción de vida que habíamos tenido hasta el momento y amplía el horizonte para la búsqueda de vida en otros planetas (por no decir que vuelve a cero todos los intentos previos). Que una bacteria pueda reemplazar con éxito el fósforo por arsénico, un elemento que además es considerado opuesto a la vida, da pie no solo a nuevas formas de vida como las que hoy conocemos, sino también a la hipótesis para el reemplazo de los otros 5 elementos necesarios para la vida, como el afamado carbono, por otros antes impensados. ¿Un futuro Premio Nobel en ciernes? Quizá, como lo fue hace más de 50 años el modelo de la doble hélice del ADN propuesto por Crick y Watson, merecedor del Nobel en 1962.


10. La Teta y el Oscar

Quizá la importancia de La teta asustada, de Claudia Llosa, está más en el Oso de Berlín ganado en 2009 que en su nominación al Oscar realizado a principios de 2010. Pero para el cine peruano es imposible no tener como acontecimiento del año tener por primera vez una película entre las 5 nominadas. Si bien no ganó, pues perdió ante El secreto de tus ojos, de Campanella (y en la lista también estaba La cinta blanca, de Haneke), el solo hecho de estar ahí, el revuelo que generó la presencia de Llosa y Solier en la alfombra roja, hacen de este 2010 un año para el recuerdo para nuestro cine.

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Los que se fueron

J.D. Salinger nos dejó este 2010.
Para terminar, y a riesgo de quitarle el sitio a algún evento que se me esté escapando (probablemente se me estén escapando varios imperdonables, y para eso está este blog, para que quienes noten el lapsus o ignorancia lo hagan notar), no puedo evitar caer en la típica remembranza de aquellos personajes que fallecieron este año, sobre todo aquellos que algún significado tienen para mí. Se fueron el genial cómico Leslie Nielsen, el extravagante creador Harvey Pekar (que muchos conocerán por la película American Splendor), actores que marcaron historia como Tony Curtis y Dennis Hopper, el productor de cine Dino de Laurentiis, a quien le debemos obras como La Strada, Barbarella, Serpico, King Kong, Blue Velvet (aquí su memoria se junta con la de Hopper), Hannibal, etc. También fallecieron el genial director Eric Rohmer, el músico Solomon Burke, el recordado dirigente deportivo Juan Antonio Samaranch, el presidente en activo de Polonia Lech Kaczynski en un trágico accidente, y el ex presidente argentino, Néstor Kirchner, en una reminiscencia peronista que produce sentimientos ambiguos, entre quienes lo aman y quienes lo odian (esto último, no sin razón). Varios recuerdos de niñez se fueron con Gary Coleman y su “¿De qué estás hablando, Willis?”, pero sobre todo se fueron dos admirados escritores, de mis favoritos, obviamente: José Saramago y J.D. Salinger, dos genios a los que les decimos aquí nuevamente adiós y gracias.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Un comercial... ¡y regreso!

Este post no trata necesariamente de los mejores o de los peores comerciales (podemos hacer más adelante uno con ese fin, incluso a nivel internacional), sino de aquellos que han dejado huella, por buenos, por malos, por bonitos, por feos, por ocurrentes, en nuestra memoria, acaso colectiva.
A pesar de que el You Tube facilita el acceso a muchos de ellos, la verdad es que mi búsqueda por algunos no ha tenido éxito, pero igual intentaré recordarlos aunque sea nombrándolos. Por ejemplo, está aquel con su cancioncita de “Hey tú, ya no la barajes, es hora de que tu trabajes, estudia en Simaaa”, hasta el más moderno “En solo un mes, hablas inglés, inglées”, o el antiguazo de I.Q. donde el chico decía “Uy, se evaporó”, o el “por supuestation, preguntation lo que queretion”. También están para recordarse algunos clásicos, como aquel ochentero de Inca Kola y el sabor de los nuestro, con la narración, me parece, de Arturo Pomar, o la campaña pro-huevo con su “mi huevo quiero yo mamita”. También el comercial de Negrita del chiquito mazamorrero que le gusta mazamorrear  o cómo olvidar ese en el que unas niñas con voz de choclonas se decían “Pásame la manty” . En fin, hay de todo, he intentado trabajar con lo que he podido encontrar en Internet solo para avivar un poco los recuerdos, y revivir por ejemplo aquel de Fruna-catoinga, de D’Onofrio, que me parece fue obra de Rafo León, o esa magia de la radio que fue “Del chancho su huevo”, del Senati. Lamento no haber podido encontrar el video del comercial de espumas Zebra donde un vendedor mañoso hacía de las suyas y le bajaba el cierre a la inocente compradora. Sin orden ni concierto, aquí siete comerciales antológicos y algunas menciones:

1. Idat, El Monstruo en Computación



Inolvidable por exitoso, por barato y exitoso. Además todos recuerdan incluso de qué instituto tecnológico se trata, es decir se logra el objetivo de la recordación de marca. Este comercial tuvo un par de secuelas, como el Tigre vs. El Monstruo en Computación, o aquel donde un pata intentaba transformarse sin poder hacerlo. Antológico.

2. Pilsen: El macha chalaca o ¿Qué pacha en mi cabecha?



Dentro de los comerciales de cerveza, que van desde los amigos, el chancha y el causita, pasando por la titular y las sonámbulas, me quedo con este, de fines de los años ochenta, que recuerdo hasta ahora por su ingenio naif, y su célebre frase ¿Qué pacha en mi cabecha, lo que te pacha es que te falta una cevecha”.


3. Colchones Paraíso y Jason



Paraíso ha sacado muchos comerciales para recordar, incluyendo jingles muy buenos y uno en el que un elefante pasaba por encima de los colchones para demostrar su calidad y resistencia, pero dentro de todos los spots de Paraíso me quedo, quizá por lo ingenioso, quizá por lo malo, no lo sé bien, con este que protagoniza Milene Vásquez y un Jason bamba machando con su sierra eléctrica un colchón del que salen cochinadas. La parte en la que Jason se une al grito de Milene es, por decir algo, graciosa.


4. Zapatillas He Man: las más poderosas del Universo



Cuando volví a ver este comercial ya no sabía si se trataba de una broma o de la realidad, pero no, no se equivoquen, si fue realidad, sí existieron estas zapatillas y esta publicidad. Los comerciales de zapatillas siempre han estado en la onda “vanguardista”. Baste recorgar las zapatillas Tige, que agarran con garra, o las invencible de Koyama, o las Super Reno. De todo como en botica.


5. Yungay: más te vale aprender inglés



Este comercial catapultó a la fama y al éxito a su creativo, Gustavo Rodríguez, quizá su gran one hit wonder. La gente se apropió de la palabra y hasta ahora siempre hay alguien que llama “yungay” a los pobres guachimanes. La lección quedó aprendida: te puedes perder mucho si no sabes inglés. Eso sí, por lo menos yo, hasta hoy que volví a verlo, no recordaba a qué curso de inglés promocionaba el famoso “Yungay”, así que digamos que no se le puede poner 20 de nota.


6. Vinifan: ¡digas como lo digas Vinifan es Vinifan!



¿Cómo olvidar esta frase: “Mismo libro usando Pepito, después Anita, después Luchito, Vinifan, hi!”. Esa fue la parte más célebre del comercial, que también incluía rusos diciendo “Vinifanosha”, etc. Luego de años salieron secuelas tratando de agarrarse del éxito de la parte japonesa del comercial. Y es que siempre nos han gustado los japoneses en nuestros comerciales, baste recordar el “Achica precio”, del chef Toshiro Konishi.


7. Chomp de Fenix, la gitanilla de vainilla



Este también lo recuerdo con cariño y recién, al volverlo a ver, me doy cuenta de que también tiene presente a Milene Vásquez de pequeñuela, y me parece reconocer a alguna amiga por ahí, entre las majas. Este comercial está en mi cabeza mezclado con recuerdos de Polystel, de Universal Textil, que se mantiene joven aunque pasen los años, y el de Ambrosoli, de toffees, donde salía un gringo gritando “Old England Toffee!”, con “coco madoro rallado de Devonshire”, o ese inolvidable de Chapetex. Unos no tienen que ver con otros pero en mi memoria son uno solo recuerdo.

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BONUS
LO MÁS BIZARRO: Consomé Panchi, de Japón



Este no es peruano, pero si hablamos de comerciales que dejan huella por estrambóticos o raros tenía que poner un bonus: Consomé Panchi, de Japón, sobre unas papitas a lo Lays, que come divertido un perro humanizado, con muchos errores la verdad, y cosas medio inexplicables, en un spot digno de un análisis semiótico, si no es que psicoanalítico también. Es imperdible para los que no lo hayan visto aún (en Internet hay bromas al respecto, con análisis “bromistas” de sus posibiles significados).

lunes, 29 de noviembre de 2010

Animada diversión: los mejores dibujos

Aprovechando la campaña de los últimos días de poner fotos de dibujos animados en los perfiles del Facebook para apoyar la lucha contra la violencia infantil (cuya efectividad y razón de ser me parece bastante cuestionable), hagamos un post sobre los mejores dibujos animados, aquellos que nos encantaron de niños o que nos encantan ahora de “mayorcitos”, y mucho de los cuales hemos estado viendo en los dichosos perfiles día tras día. Ya he mencionado en un post anterior algunos “placeres culposos”, como Candy, Marco o Jem, que perfectamente podrían entrar en esta lista, pero haré el intento de hacer un Top-10 (en este caso creo que es imposible quedarse en solo una lista de cinco) con los dibujos que más me gustaron y me gustan. Debo decir, antes que nada, que nunca me gustaron ni engancharon Southpark, Pokemon, Bob Esponja, Rugrats, y ahora último, tampoco American Dad o Family Guy, por más que algunos episodios sean realmente buenos. No han dejado huella en mí, qué le puedo hacer. Queda hecha la aclaración y abierto el debate, si se quiere.

1. Looney Tunes (1930-1969)



Bugs y compañía.
El universo Warner de Bugs Bunny, Porky, el Pato Lucas, etc., es, de lejos, el que más alegrías, risas y entretenimiento me ha dado desde que tengo memoria. A pesar de ser dibujos antiguos realmente antiguos, cuya fecha borrosa aparecía en los créditos, me capturaban cuando los veía por canal 5, me parece, a media mañana, de muy pequeño. Y eso es prueba más que suficiente para decir que cuando algo es bueno y universal se disfruta por igual en 1930 o en 1985 o los años 2000. Me gustaban especialmente los episodios con temática, como Bugs en el espacio o en el oeste o en Barbero de Sevilla o haciendo de torero, o el Pato Lucas de superhéroe, con Porky de asistente, etc. Recuerdo con especial cariño la “lucha de sombreros” entre el conejo de la suerte y Elmer, así como la genial “Temporada de patos”, la eterna lucha entre Bugs y Lucas, este último mi personaje favorito. El universo Looney Tunes es inmenso y no puedo mencionar algún personaje o capítulo que no me guste, desde el Coyote y el Correcaminos hasta Marvin el marciano o Silvestre, Piolín, el gavilán pollero, el gallo Claudio, etc., etc., etc, incluyendo a los Looney Tunes de principios de los años noventa.

2. Los Thundercats (1985-1989)

Felinos cósmicos.
Uno de los dibujos que más me gustaban de chico. Recuerdo que me ruborizaba ante mis abuelos cuando empezaba la música del inicio, una especie de vergüenza por ver dibujos cuando se suponía que debía ser más grande, y también, supongo, porque, como buen fan, me gustaba Cheetara. En los años de apogeo de los Thundercats mi papá me regaló el álbum, que llené con devoción, y mi madrina, que vivía en EE.UU., me traía los muñecos, que incluían personajes que aún no salían al aire en el Perú, como Bengalí o Linx-O. Fue una experiencia que superaba la pantalla chica, y me hacía jugar con León-O y compañía en sus versiones de plástico. Mi personaje favorita era Yaga, el espectro inspirado, imagino, en Obi Wan Kenobi, que se le aparecía del mismo modo a Luke Skywalker. Mis episodios favoritos son dos: el primero, cuando los Thundercats salen de Thundera, y al final de esa “temporada” la serie de pruebas que debe pasar León-O para ser elegido Señor de los Thundercats. También recuerdo especialmente el capítulo donde el fantasma de Grunne el destructor, un ex Thundercat, combate con el fantasma de Yaga. Punto aparte son los villanos, desde los mutantes de Plunn-Dar hasta Mumm-ra y los Lunnattacks. Los aliados de los felinos cósmicos también eran bacanes, como Turmagar el Tuska (la morsa), Hachimán (el samurái), Gatonieve, o los inofensivos berbils.

3. Transformers (1984-1987)

Prime vs. Megatron.
Casi contemporáneos a los Thundercats en mi imaginario personal. Me encantaban, también, los Gobots, por ejemplo, pero los Transformers realmente los arrasaron. No solo porque era un alarde de transformaciones y batallas, sino porque la historia detrás de la anécdota era más que interesante. El enfrentamiento entre los Autobots y los Decepticons, la matriz que llevaba Prime en su pecho, y la historia detrás de Cybertron, con los nuevos personajes que luego salieron, era cautivante. Megatron era uno de mis favoritos y odiaba a Starscream. Mis recuerdos también se entremezclan con los muñecos que se pusieron de moda por aquella época. Es una lástima que las películas de Michael Bay no le hagan justicia a tan interesante historia. Mi capítulo favorito, también, es el primero, cuando los Transformers llegan a una Tierra primitiva.

4. Capitán Futuro (1978-1979)

El gran Capitán Futuro.
La historia del Capitán Futuro, esa oscuridad sutil que estaba detrás de todo, incluida la música, los colores, los personajes, con mucha tristeza detrás, por momentos, me fascinó. También los viajes en el tiempo, las dimensiones paralelas y los microcosmos. Curtis Newton, el Capitán Futuro, es la adaptación animada de una serie de relatos de Edmond Hamilton de 1939, de ahí quizá la inspiración “realista” y profunda de la serie. Los textos originales pueden encontrarse en la web. Los personajes son realmente interesantes, desde Otto, el monigote de hule, y el gran Grog, androide y robot, respectivamente, creados por el padre del Capitán Futuro, hasta el profesor Simon Wright, científico que crió al capitán y que ahora sobrevive como un cerebro asistido robóticamente en un pequeño tanque artificial volador. Incluso las mascotas de Otto y Grog, Iki y Doki, tenían su lugar especial en la trama. La nave Cometa, que comandaba el capitán, era también alucinante.

5. Los Pitufos (1981-1990)

Los suspiritos azules.
¿Quién no ha visto los Pitufos? Esa serie creada por el belga Peyo que cuenta las vicisitudes de las criaturitas azules que viven en su secreta aldea en medio de los bosques recogiendo pitufresas. Me gustaba que estuviera ambientada en la edad media, con castillos y caballeros (como Guillermín, si se le puede llamar caballero), con brujos(Gargamel), y todo lo demás. También que representaran una especie de tipología del ser humano, desde el pitufo gruñón, hasta el bromista, pasando por el genio, el filósofo o el tontín. La idea alquimista de Gargamel de transformar 6 pitufos en oro, como una suerte de piedra filosofal, también era seductora. Hasta el nombre del gato, Azrael, es el de un demonio, por lo que los códigos detrás de los pitufos van más allá de muñequitos azules que corretean por el bosque. La frase “Cómo odio a los pitufos” es casi un himno (yo lo suelo usar, transformándolo, en un “cómo odio a los pitucos”). En fin, está de más contar de qué va la serie. Los atraparé aunque sea lo último que haga, lo último que haaga. Lo máximo. Por cierto, odiaba a Pitufina. Qué aburrida.

6. Tom y Jerry (1940-1958)

Gato vs. Ratón.
Geniales gato y ratón. Yo siempre estaba de parte del gato, por supuesto. Odiaba a Jerry, porque nunca podía perder. Una de las mejores cosas de este dibujo, y creo que sigue siendo su gran mérito, es que los personajes no hablan, sino que transmiten todo a través de expresiones faciales o sonidos, como tragar saliva o gritos de dolor o alegría. Está claro que inspiraron a Itchy & Scratchy, de Los Simpsons (deberían darles su propio especio de media hora), incluso siendo los primeros cortos de Tom y Jerry bastante más sanguinarios que los dibujos que luego sacó la Metro (cortando por la mitad a Tom, con pistolas, etc.). Me encantaba cuando aparecía la dueña de Tom, una negra a la que solo se le veían las piernas, y hablaba con ese dejo con el que las caricaturas suelen representar a los africanos. Las pocas veces que Tom habló fueron momentos memorables.

7. Inspector Gadget (Truquini) (1983-1986)

Trucos a más no poder.
El Inspector Truquini era demasiado gracioso. Y sus trucos realmente fascinantes para la mente de un niño. La idea de un inspector “biónico”, que tiene incorporados en su cuerpo decenas de artilugios, es realmente buena, sobre todo cuando muchas veces el uso de estos chiches termina haciéndolo quedar mal. Los gadgets más divertidos para mí eran el “Sal de tu agujero trucohelicoptero”, el láser que tenía en el dedo índice o el clásico inflador que lo hacía rebotar como una pelota por todos lados. El personaje de Capa Audaz es realmente notable y divertido (Vuela, vuela, Capa Audaz), así como la sobrina Penny, que sacaba de aprietos a su tío para escapar de la Garra. Como en otros dibujos, me gustaban los episodios temáticos y también el que el villano fuera casi anónimo, pues nunca se le veía la cara. Es interesante pensar, también, que Penny tenía un “libro-computadora”, desde donde hacía todo, una especie de visión de lo que después sería la laptop (recuérdese que la serie es de 1983). La canción era lo máximo (Go, Gadget, Go, uh, uh!), pero recuerdo que cambiaron la serie traducida como Truquini por la versión española donde lo llamaban Gadget. Ahí perdió bastante, al menos en feeling.

8. Pinky y Cerebro (1995-1998)

¡Vamos conquistar el mundo!
Qué frase más motivadora era cuando Pinky le preguntaba a Cerebro a qué se dedicarían esa noche… a lo que él respondía “Lo mismo que todas las noches, Pinky, tratar de conquistar el mundo”. Pinky y Cerebro empezaron dentro de la genial Animaniacs, también de la Warner como los Looney Tunes, y luego se independizaron. Los geniales laboratorios Acme, siempre presentes en el universo Warner, dan vida a estos ratones genéticamente alterados. Las voces en español son geniales, la tonta de Pinky y la siniestra de Cerebro, aunque al final se nos ofrece una impresión de que Pinky no es tan tonto como parece, siempre la ingenuidad venciendo sobre la vanidad. El episodio que más recuerdo es uno donde Cerebro idea una manera de hipnotizar a toda la raza humana. Genial.

9. Los Simpsons (1989 – hoy)

Humor amarillo.
Tenía que estar la familia más loca y tonta y famosa de Springfield (pueblo cuyo nombre tienen más de una decena de ciudades en Estados Unidos). Ya son más de 20 años con la familia amarilla, y sus divertidos amigos y enemigos, como Flanders, Moe, Barney, Smithers, Crusty, etc., etc. El boom que significaron personajes como Homero y Bart, como íconos de nuestro tiempo, es para destacar, así como la irreverencia de las historias y gags. Como siempre, destaco los capítulos temáticos, como los que hacen en Halloween o Navidad, o los que los llevan de viaje a otras ciudades. La película, si bien fue divertida, no fue lo que se esperaba, quizá un capítulo más, con, eso sí, la espectacular aparición del “Chancho araña”, lo máximo. Odio a Marge, me encanta Lisa, Milhouse es chévere, pero quizá mis personajes favoritos sean Apu, el Sr. Burns y el director Skinner.

10. Robotech (1985)

Un hit japonés.
Esto más que un dibujo es una serie animada en todo el rigor del término. La trama, más para adultos que para niños, es realmente interesante. Situada a fines del siglo XX y comienzos del XXI, el Gobierno Unido de la Tierra trata de lidiar con una gran nave alienígena que cae en medio del mar, de la que extraen el conocimiento tecnológico con el que enfrentarían las llamadas guerras Robotech contra otras razas alienígenas. Los aviones que se transforman en robots, la protocultura (bioenergía), la clonación, la micronización usada para reducir a los gigantes extraterrestres Zentraedi, los viajes hiperespeciales, todo forma parte de un universo bastante complejo y seductor.

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Bonus Track: Otras Maravillas

He-Man y los Amos del Universo.
El mundo de los dibujos es demasiado grande como para obviar otras maravillas que he podido ver en mis 30 años de vida. Empiezo por Los Picapiedras que quizá debieron estar en la lista principal. Es imposible olvidar a Pedro, Pablo, Vilma y Betty. Por otro lado, He-Man era de mis favoritos (incluso She-ra), y de antaño recuerdo a la perfección al Gato Félix y su maletín mágico (pensar que es una animación de 1958). Un dibujo que me hacía levantarme en las mañanitas los sábados era Cobra, que era más para adultos por su temática, con bailarinas desnudas y bares, pero me encantaba la idea del mercenario con su cañón oculto bajo un brazo postizo. De chico también me divertían Los Cazafantasmas, con pegajoso, y en el canal 7 paraba viendo el Fantasma del Espacio, que aún se puede ver en Cartoonetwork (en general, en el Canal 7 había dibujos increíbles, como uno de una familia que regresaba en el tiempo a la prehistoria). También me gustaba Batman, la serie animada de los noventas, con todo el estilo oscuro a lo Frank Miller, y, por qué no, también me enganché en una buena época con Dragonball y su interminable historia, así como con Los Caballeros del Zodíaco, cuya trama mitológica me encantaba. En esa línea, me gustaban también Calabozos y Dragones, especialmente el personaje del Amo del Calabozo, así como los Supercampeones, a pesar de que un partido durara 10 episodios.

lunes, 22 de noviembre de 2010

De todo, como en telenovela...

¿Las telenovelas ya no son lo que eran antes?, es la pregunta que me hago al escribir este post. ¿O es que simplemente he dejado de ver telenovelas? También puede ser. Aunque suene nuevamente a placer culposo, siempre he sido un consumidor de telenovelas, desde pequeño (¿eso explica muchas cosas?), hasta el presente, al menos hasta donde el tiempo me lo ha permitido. Las hay de todas las clases, nacionalidades y destinadas a todos los horarios: matutinas, para el almuerzo, el lonche o el horario estelar. Y las hay de todo tipo y temática, buenas y malas, desde “Dos mujeres un camino”, hasta “Mi gorda bella”, pasando por “Pedro El Escamoso”, “Cuna de lobos”, “Amigas y Rivales”, “Las Juanas”, “Natacha”, “Quinceañera”, “Carmín”, “Luz María” o “El Clon”. Seguramente dejaré escapar en la lista que viene muchas novelas, pero desde ya advierto que odio las venezolanas y las mexicanas en general, por lo que han quedado descartados grandes clásicos, como “Los ricos también lloran”, “Rosa Salvaje”, “Topacio” o “Rubí”, así como la serie de telenovelas que sacó Thalía, por decir algo. Aquí, pues, el listado (no ranking, en realidad de ahora en adelante preferiré no jerarquizar las listas, sino simplemente enumerar todo aquello que me ha llamado o llama la atención) de los “culebrones” que más recuerdo. Quizá coincidamos en alguna o en varias, ojalá se animen a compartir sus propias favoritas. Repito, la numeración es meramente circunstancial. El orden es aleatorio. Por cierto, no menciono “El color del pecado” porque ya la mencioné en un post anterior.


1. Vale todo



Telenovela de leyenda.
Creo que no exagero si digo que esta novela de 1988 paralizó Brasil y, luego, Lima y cuanta ciudad la transmitiera. Cómo no recordar la historia de Regina Duarte y Gloria Pires, como madre e hija enfrentadas, especialmente el papel de Pires (María de Fátima), que ha sido considerado por muchos como “la peor hija de la TV”, vendiendo a su propio hijo o dejando en la calle a su madre. También con la presencia del gran Alberto Fagundes y de Beatriz Segall, que interpretaba a la malvada Odet Roitman, quizá la mayor villana que se recuerde. La banda sonora y videos de la cuña inicial también marcaron época (ver video) en esta genial telenovela. Personalmente, por más villana que fuera, moría por Gloria Pires, una villana guapísima, que compartía mis preferencias con la preciosa Malú Mader (También hicieron una gran novela juntas, y con Fagundes, “El dueño del mundo”, que vale la pena mencionar). En fin, ojalá repitan “Vale todo”.

2. Amor en silencio

Buenfil y Peniche.
En 1988 también irrumpieron en la pantalla chica una serie de personajes que quedarían grabados en mi memoria y, quién sabe, en la de muchos que lean esto. Erika Buenfil, las peruanas Patty Pereyra y Saby Kamalich, Arturo Peniche, Omar Fierro e incluso Laura León y Alaska, en la telenovela “Amor en silencio”, se ganaron mi corazón. Como recordarán los que la vieron, está contada en dos partes, primero el amor entre Marisela (Buenfil) y Fernando (Peniche), que tiene un trágico final (la escena de la boda es especialmente recordada), y luego la de Ana (Buenfil, haciendo de su hija) y Ángel (Fierro), el sordomudo que vive “su amor en silencio”. La canción de la novela también se hizo bastante conocida, según recuerdo. Creo que es la única telenovela mexicana que realmente me ha gustado (junto con el Bonus Track de más abajito). ¿Será porque tenía menos de 10 años? No lo sé, pero punto para “Amor en silencio”.

3. La reina de la chatarra

Divertida y recordada.
Nuevamente Regina Duarte en una gran novela. Nuevamente Antonio Fagundes y esta vez también con la presencia de Tony Ramos como el antagonista amado, Edu, y el gran Raul Cortez, como Jonás, el misterioso mayordomo. Es recordada la escena del primer capítulo donde en una cena de gala por el fin del colegio los alumnos se burlan de María do Carmo (Duarte), especialmente Edu, el popular de la promo y amor escondido de María, poniéndole un cartel en la espalda con “Reina de la Chatarra” y echándole finalmente encima basura desde el techo (ver video, a partir del minuto 3). Una historia de humillación por su clase social, pero también una trama de venganza, en donde Do Carmo busca, con el imán del dinero, desquitarse de Edu, quien finalmente se enamora de verdad. Muy divertida además. Mis recuerdos se remontan a 1990-1991, cuando fue estrenada en el Perú.

4. Isaura, la esclava

Isaura, versión 2004.
La versión de 2004, que se vio por aquí al año siguiente me parece, pues la versión original es patrimonio de mis padres y abuelos y, claro está, nunca la vi. Me gustan las novelas de época, como Luz María, por ejemplo, y la historia de este clásico brasileño da en el clavo: la esclavitud, las haciendas, los caballos, el café, los capataces y las tabernas terminan siendo un gran escenario para la historia en pos de la libertad y el amor de la bella esclava blanca Isaura, interpretada por Bianca Rinaldi, que a la vez busca escapar con desesperación de los morbosos intereses de su “amo” Leoncio. La recuerdo especialmente porque coincidió con una época de “transición de trabajos”, por lo que a la hora del almuerzo terminaba viéndola con mi madre. Isaura está basada en un libro del movimiento romántico brasileño escrito por Bernardo Guimarães.

5. El duende azul
Pimpinela en la TV.
Sí, "El duende azul", búrlense si quieren, tienen todo el derecho. Esta debe ser la primera telenovela que vi, me parece allá por 1987, a la tierna edad de siete añitos. La historia llevada adelante por los hermanos Pimpinela, Lucía y Joaquín, hermanos separados por el destino, cada uno con la mitad de un duendecito, me parece, y su final y esperado reencuentro. Creo recordar que fue un boom, pero no podría jurarlo. También recuerdo que me caía bien el personaje de Joaquín Galán, “Joaquín”, que era buena onda y un tontonazo (ja-ja). También era la época en que empezaba a comprender que había países en los que se hablaba con otros dejos. Cosas de niños.

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Bonus Track
El pecado de Oyuki
Un boom de Canal 7.
Aunque muchos piensan que este boom del Canal 7 era una novela verdaderamente japonesa, en realidad era una producción de Televisa de México, la única, quizá, de “temática internacional”, basada, además, en una historieta romántica mexicana. Fue adaptada a la televisión en 1988 (parece que ese año la industria de las telenovelas fue un hit), narrando la vida de Oyuki Ogino, una geisha arrasada por la injusticia y el maltratado de su malvado hermano, quien se aprovecha de su belleza para lucrar y mantener sus vicios. Ambientada a fines del siglo XIX y principios del XX en una pequeña aldea japonesa, la historia es realmente trágica. Cuando por fin Oyuki logra librarse de la opresión, por el cortejo de un inglés, su hermano termina matándolo accidentalmente y huyendo, siendo Oyuki la que termina condenada a 20 años de prisión. Solo luego de 15 años de encierro puede exculparse a la ex geisha para que se reencuentre con su hija mitad inglesa, mitad japonesa. El presupuesto en maquillaje, está de más decirlo, fue cuantioso. Cabe decir también que fue un éxito en Japón y el propio Hiroito convocó a la protagonista para felicitarla por su interpretación. Quizá el programa con más sintonía de Canal 7 ever.

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Las que no vi

Un éxito que no pude ver.
1. Los ricos también lloran

2 . Betty, la fea

3. Colorina

4. La próxima víctima

5. Corazón salvaje