1 . Super Mario Bros. 3 (y casi todo el universo Mario)
Súper Mario Bros. 3 marcó una nueva era en los videojuegos. Existe un antes y un después de la tercera versión de los hermanos fontaneros que luchan contra Bowser y sus t
ortugas y hongos en pos del bienestar de la princesa Peach. Incluso más fuerte que la fiebre que causó el propio Súper Mario Bros. 1. Recuerdo haberlo descubierto asombrado, como si de verdad estuviera en esos mundos de agua, hielo, fuego, llenos de animalitos y notas musicales y nubes y peces globo que te querían comer. Algo especial de esta época era que tenías que jugar nivel tras nivel, uno por uno, mundo tras mundo, del principio hasta el final, pues no se podían guardar las partidas, a diferencia de los juegos de PC. Así que cada vez que entrabas al Nintendo era para empezar de cero. Todo el universo Mario, desde la primera versión hasta la última lanzada por Wii este año, han sido fantásticas, quizá con la excepción de la olvidable segunda parte y de los jueguitos de karts. Súper Mario Bros. 3 simboliza todo eso. Un clásico instantáneo.2 . Sid Meier’s Civilization (todas las versiones)
Desde los dos primeros juegos, en dos dimensiones con dibujos pixel
eados, hasta las más modernas versiones tridimensionales como Civilization IV (pronto la V) o el Revolution, este es para mí el juego más adictivo y fascinante que pueda haber. De los llamados “juegos de estrategia” (donde también está Starcraft, mi número 6 en esta lista si fuera de 6), consiste en crear una civilización de la nada, a la par que otras civilizaciones, en una partida llena de competitividad, donde gana el que sepa dominar mejor la combinación de variables como cultura, religión, estrategia militar, ciencia e incluso ecología y psicología (mantener limpias tus ciudades, a tus ciudadanos felices). Juegas y a la vez aprendes, fundando ciudades, descubriendo tecnologías, construyendo maravillas mundiales, y luchando por liderar la ONU, dominar el planeta o llegar primero a Alfa Centauri. ¿Qué más se puede pedir? No sé cuántas horas de mi vida he pasado frente a una pantalla jugándolo, pero seguro suman varios días e incluso semanas. Uno de mis grandes amigos, cuando se iba a jugar Civilization, nos contaba a todos, de familia y amigos a enamorada, inexistentes para él durante esas horas, que sencillamente “tenía una cita con Sid Meier”. Es difícil encontrar a algún fanático de los videojuegos que no haya tenido al gran Sid en su agenda.3. Maniac Mansion (I y II)
Siempre me han fascinado los juegos llamados “quest”. Es decir, los que te hacen
pensar, observar el medio donde se encuentra el personaje e interactuar con las cosas, con un gran menú de acciones, solucionando enigmas para poder seguir adelante, al interior de una historia (pensar dónde puedes conseguir la llave para la puerta y, oh, la llave está debajo de algún tapete o rompiendo una vasija). Siempre me parecieron mucho mejores que los juegos arcade donde un patita elimina un millón de enemigos. Maniac Mansion fue mi primera experiencia de un juego de este tipo, con gran humor, emoción y gran interactividad. Luego, salió Maniac Mansion 2, con una historia mejorada y unos gráficos más parecidos a lo que vemos hoy. De este tipo de juego eran también Monkey Island y la serie de Indiana Jones. Qué tiempos. Siempre intento encontrar alguna de las versiones de Maniac Mansion, como hice hace poco con Monkey Island, para volverlas a jugar, pero la respuesta del vendedor siempre es: “¿Maniac qué?”.4. God of War (I y II y III)
Una espectacular historia mitológica que acaba de completarse hace poco
más de un mes con el lanzamiento de su tercera entrega, para la que se esperó quizá demasiado tiempo, pero que ha superado las expectativas. Con God of War no hay pierde. Desde la música, poderosa, legendaria, hasta los poderes que los dioses griegos dan a Kratos, el espartano atormentado y atormentador, cuya piel está cubierta de cenizas. Un guión digno de cine, sangre a rabiar, dioses, colosos, hidras, escenarios asombrosos, venganza y redención. Todo en un gran paquete que desde el primer minuto hasta el último (que aún no he jugado) te mantienen en vilo. Es el único juego de esta lista en el que el personaje aparentemente se dedica únicamente a matar rival tras rival para poder avanzar, pero en realidad no lo es, pues Kratos debe pensar también cómo abrir puertas, superar obstáculos y atravesar laberintos, lo que hace de God of War una muy buena muestra de que no solo matar, sino también pensar es uno de los mayores atractivos en un juego.5. Gran Theft Auto IV (GTA4)
Debo confesar que no me gustaron las primeras versiones de este juego. No enten
día la gracia de un personaje que se dedicaba a robar autos, tiendas y armar su pandilla de matones. Quizá porque mi primer acercamiento a GTA fue ver a mi primo menor dedicarse a hacer destrozos en la ciudad en lugar de jugar la historia. Ni Vice City ni San Andreas lograron conquistarme, a pesar de ser exitazos, pero con GTA4, ya para Play Station 3, decidí meterme de lleno y sencillamente me atrapó. Grandes gráficos, una jugabilidad e interactividad que no había visto y, sobre todo, una gran historia, que va más allá del marginal que busca ganarse la vida rompiendo la ley y haciéndose el rey de una enorme ciudad. Para jugarse una y otra vez, sobre todo con la gran cantidad de “parches” que han sido lanzados, con el personaje principal transformado en Batman o Spiderman. De locos.---
Bonus Track
Mi primer videojuego
Tuve la suerte de que mi primer videojuego fuera, también, el primer vid
eojuego de la historia. En realidad, su primera versión para casa, para conectar al TV… Mi padre me lo compró cuando yo estaba aún en primaria, antes incluso de los tiempos del Atari que utilizaba cartuchos. Todo comenzó con una palabra feliz: Pong. Su primera versión, la versión “pinball”, era un armatoste del tamaño de una persona. Se instaló hace tres, casi cuatro décadas, en 1972, en una sala de billares de California, emulando a las máquinas que, desde los años 30, eran las reinas del entretenimiento. Solo que en Pong, una especie de tenis rudimentario, la pelota no corría físicamente, sino que era un destello de luz que iba y venía, de derecha a izquierda y de izquierda a derecha, en una pantalla monocromática. La versión casera salió en los ochenta y ahí estaba en mi casa, con sus perillas que eran el único control para hacer subir y bajar la “raqueta”. Es increíble todo lo que he jugado desde entonces, desde Donkey Kong hasta Call of Duty. Ahora que los controles tienen 16 botones o que se lanzan consolas cuyo control es el propio jugador, es tierno pensar que las únicas instrucciones de Pong eran “Para ganar, acierte a la pelota girando la perilla”.Otros juegos que me marcaron
Las navecitas de Space Invaders en Atari; Spy vs. Spy y G.I. Joe en Commod
ore 64; Zelda, Double Dragon y Contra en Nintendo; Alone in the Dark, Leisiure Suit Larry, Zack McKracken, F-15, Gran Prix, Celtics vs. Lakers, Alien vs. Predator, Wolfestein y luego Doom, todo en PC, incluidos, por supuesto, Prince of Persia I y II. Y luego, ya en Play Station 2 y 3 (nunca jugué el 1), todos los Winning Eleven y los FIFA, Fight Night, Scarface, The Godfather, todos los Resident Evil y Silent Hill, Batman y ahora ultimito Heavy Rain, más que un juego una película interactiva. Tengo por abrir Assasin’s Creed 2 y Uncharted 2. Me esperan, cuando pueda, buenos momentos para seguir viviendo un pasatiempo que, con los libros, a pesar de la aparente contradicción, son las dos formas de ocio productivo que más me gustan hasta hoy.