"Si ha visto una buena película no te describe la trama, sino que te dice en qué lugar de su lista de mejores películas del año figura, en qué lugar de su lista de mejores películas de la década o mejores películas de todos los tiempos: piensa y habla solamente en listas de los cinco o diez de lo que sea, hábito por el cual a nosotros también nos da por confeccionar nuestras listas" - ALTA FIDELIDAD, Nick Hornby
Continuamos ahora con las mejores series de TV, en la categoría COMEDIA. En la lista pasada una “olvidada” fue “The Sopranos”, pero por no haberla visto nunca, no por calidad. Seguiré el mismo patrón e incluiré solo las series de comedia que he podido ver. Imagino que en esta categoría puede haber más discrepancias. Por ejemplo, me niego a poner “Two and a half men” o “Matrimonio con hijos”, series para mí sobrevaloradas, o “Friends”, que me gusta, pero no dentro de las 5 (ni dentro de las 10), como tampoco están “¿Quién manda a quién?”, “Salvado por la campana”, “Tres son multitud” o “The Cosby Show”. Es una elección personal.
1. Seinfeld
Humor de lo cotidiano.
Así como en Drama la mejor para mí (Lost) tiene su lugar con bastantes cuerpos de ventaja, lo mismo sucede en Comedia con Seinfeld. La serie creada por Jerry Seinfeld y Larry David, emitida entre 1989 y 1998, tiene la especial chispa del absurdo de lo cotidiano que cualquiera de nosotros puede vivir. Los propios protagonistas lo dicen en un capítulo en el que traman su propia serie: “es una serie que trata de nada”. Evidentemente lo que se nos presenta es una caricatura, pero basada en sucesos que podrían habernos sucedido, como en efecto le sucedieron a Larry David (por ejemplo, Kramer está basado en un ex vecino de David) o al propio Seinfeld (Elaine está basada en una ex novia del Jerry real). Este humor negro-absurdo-cotidiano no deja de fascinarme por lo simple, esperpéntico y genial que es, todo a la vez. Le costó lograr su lugar a Seinfeld, pero consiguió convertirse en icono de los años noventa, siendo considerada por TV Guide la mejor serie de la historia y por E! como la razón número uno por la que los años noventa fueron geniales. Kramer, George Constanza, Elaine, Jerry, Newman, en fin, toda la serie de personajes tan ridículos como probables de existir me hacen carcajear cada vez que alcanzo a ver alguna repetición por cable. Sé que hay personas que no comparten mi parecer, que les parece tonto el “humor” de esta serie, pero acaso todos seamos un poco tontos y por eso cause risa. Se nota que me gusta este tipo de humor, baste mirar mi número 6 con “Curb your enthusiasm”, ya con Larry David actuando de sí mismo.
2. ALF
¡No hay problema!
Otra de las series que puedo ver hasta el día de hoy sin que las bromas parezcan envejecer, sin que ese muñeco extraterrestre come-gatos deje de hacerme sonreír. La historia del extraterrestre Gordon Schumway, venido del planeta Melmac, donde martiriza y a la vez conquista con sus locuras a la familia Tanner, es simple y podría decirse llena de facilismos, con bromas sencillas y nada espectacular de por medio ni personajes altamente desarrollados. Díganme nostálgico, pero pongo a ALF (Alien Life Form) como segunda de la lista porque sencillamente es una de las series que más me ha hecho reír y disfrutar. Además, el personaje de ALF, su personalidad, su inteligencia y humor, están fuera de toda duda, así como el tontonazo-nerd de Willie, o los vecinos estrafalarios, los Ochmonek. Esta es una fórmula bastante utilizada en las series norteamericanas, la familia junto a los vecinos raros, pero que con la presencia extraterrestre de Alf gana mucho. Tuvo 4 temporadas bastante buenas y un final en la película “Proyecto: ALF” realmente malo, con Alf preso por los militares y los Tanner supuestamente aislados en un país lejano en un programa de protección para testigos. Pero que levante la mano quién no ha reído con algún capítulo de Alf visto al azar, con Rohnda, el gato “Suertudo”, la cucaracha melmaciana o el “No hay problema, Willie”.
3 The Big Bang Theory
Ya una sitcom de culto.
Una de las mejores series que hayan salido en los últimos años, en especial debido a la gran actuación de Jim Parsons, recientemente reconocida en los Emy. Sheldon Cooper y compañía, adecuadamente escoltados por la bella Penny, su vecina accidental, quien de alguna manera le aporta un poco de “normalidad” a estos cuatro amigos nerds, resultan fascinantes. Fanáticos de los cómics, las máquinas del tiempo y cualquier cosa que se aleje del mundo común y corriente y se acerque al universo “geek”, los personajes de The Big Bang Theory, especialmente Leonard y Sheldon, resultan entrañables e incluso adorables, conscientes de su propia brillantez, por supuesto, pero también de su inadaptación, especialmente con el sexo opuesto (en esto sobresalen Howard, un ingeniero aeroespacial pseudo-galán de origen judío que aún vive con su madre, y Raj, un astrofísico hindú). Esta es una serie que juega mucho con los estereotipos, con la inadaptación, con elementos culturales de culto, todos puntos de partida para generar situaciones cómicas bastante finas. Una serie genial. Solo me queda decir, como lo haría Sheldon: ¡Bazzinga!
4 Get Smart
Max y la "99".
El Superagente del Recontraespionaje tenía que estar presente en este ranking. Ya sé que parece una lista del recuerdo, pero a pesar de la cantidad de buenas series cómicas, especialmente durante los últimos años, no puedo evitar preferir, al menos al hacer una lista, a algunos buenos clásicos. El humor de Smart, el Superagente 86, creado por el genial Mel Brooks, va más allá de una simple caricatura de James Bond, aunque quizá esa haya sido la idea de Brooks, especialista en hacer comedia a partir de personajes serios y reales (ver Spaceballs, caricatura de Star Wars). Nos hacemos amigos y cómplices de Max y sus torpezas. De sus metidas de pata pero repentinas chispas de genialidad y astucia. Nos dejamos cautivar por la 99, divertir por el 13, escondido en los lugares más insospechados, y por su antecesor, el 44, que además se quejaba por su pesado trabajo. Nos identificamos con la cordura de “El Jefe” de CONTROL, y enternecer por la torpeza de Larabee, su asistente. Y por supuesto no dejamos de admirar lo malévolo de Sigfried, líder fáctico de KAOS. Sin duda, una sátira espléndida de la época de la Guerra Fría, que utiliza aparatos como el zapatófono o la cabina telefónica de los créditos iniciales para atraparnos en un universo ridículo pero dentro de todo policial, donde los personajes corren peligros e intentan combatir a “los malos”. La música característica de la serie también ha quedado para la historia de la televisión.
5. The Office
Locuras de oficina.
A pesar de no haber visto todos los capítulos que me gustaría ni haberla seguido con la frecuencia que quisiera, lo que he podido ver de “The Office” es sencillamente genial. No solo por Steve Carrell, que este año le deja su puesto a Harvey Keitel, sino por –otra vez- ese poco de absurdo cotidiano que comentábamos con Seinfeld. Personajes muy reales y ridículos a la vez, con un tufillo omnipresente del humor inglés, del que es heredera al ser un remake gringo de la homónima serie británica, creada y protagonizada por el genial Rick Gervais. Junto a Carrell, mi personaje favorito de lejos es el de Dwight, interpretado por el divertido Rainn Wilson. Lo que más me llama la atención de la serie es el que esté creada a manera de documental, algo que aporta bastante al “realismo” de lo absurdo que puede realmente suceder, en este caso, en una oficina. La cámara, al ser reconocida por los personajes, permite ese tono confesional y de complicidad entre estos y los televidentes. Simplemente genial.
Dentro de los gustos personales en lo que a cine se refiere las películas cómicas quizá sean las que más consensos y desacuerdos conlleven, según sea el gusto del espectador. Hay quienes deliran con el solo anuncio de la nueva película de Adam Sandler mientras que a otros les parece un total tarado. Y así con tantos otros artistas, directores y comedias. Como otras veces, probablemente me quedaré corto pero con toda la disciplina de la que soy capaz en estos momentos me ceñiré al espíritu de este blog y daré una lista de 5 (en la medida de lo posible no incluyo el subgénero de “comedia romántica”. Por ejemplo, ¿Cuando Harry conoció a Sally calificaría? Esa creo que la dejo para mi ranking de best movie ever). Por favor, háganme notar las omisiones horrorosas. Adelanto un par: This is Spinal Tap de Rob Reiner, y Con faldas y a lo loco, de Billy Wilder. ¡No las he visto! Y, con el dolor de mi corazón, no hay sitio para School of Rock de mi adorado Jack Black.
1. 40-year-old virgin (2005)
Del director Judd Apatow, y co-escrita por su protagonista, el gran Steve Carrell, debo haberla visto más de 40 veces, como los años del personaje principal, Andy, quien ama tanto a las mujeres que se aleja tanto de ellas como puede, rodeado por muñecos de colección y videojuegos. En Virgen a los 40, Carrell está finamente acompañado por Seth Rogen, Paul Rudd y un excelente Romany Malco. La escena que más resalta, quizá, es la depilación de pecho REAL que le hacen a Carrell con cera (por evidentes razones tuvo que ser grabada “a la primera”). Esta película es, si no mi favorita, una de las que más me hacen reír y, sobre todo, sonreír. En este apartado aprovecho para comentar otra joya de los productores de esta película, Knoked up (Ligeramente embarazada,ver trailer), con Seth Rogen de protagonista y el gran acompañamiento de Jonah Hill.
2. Supercool (2007)
Hablando de Johan Hill y de Seth Rogen, parece claro el estilo de humor que me simpatiza. Superbad, por su título en inglés, es, sin duda, como bien dijo algún crítico, “el Ciudadano Kane de las películas de nerds”. Un guión tan simple como magnífico, co-escrito por el propio Rogen (que hace, junto a Bill Hader, una pareja de policías inolvidables), y con la participación de Michael Cera (a quien también podemos gozar en Juno) y, sobre todo, de Chris Mints-Plasse en el rol del inolvidable McLovin. Frases como “Las chicas guapas cuando se emborrachan al día siguiente se arrepienten de lo que hicieron. ¡Nosotros podemos ser ESE error!”, “We don’t want to block your cock, McLovin” o “Beware of the long dick of the law”, entre tantas otras perlas, sus perfectas actuaciones, la obsesión de Seth por dibujar penes de todas las formas cuando tenía 8 años, y, en fin, ese feeling entrañable que irradia la película, hacen de Supercool un clásico instantáneo.
3. Meet the parents (2000)
La familia de mi novia en español, con Ben Stiller y Robert De Niro, se ha vuelto un referente de los últimos años. Con una gran secuela, Meet The Fockers, y una tercera entrega pronta a estrenarse, Little Fockers (ver trailer), la historia de Gaylord Focker y su lucha por vencer sus torpezas ante el acecho de su suegro, un obsesivo ex agente de la CIA, es una de las mejores caracterizaciones de Stiller. Mención especial se lleva el gato Jinxy. Universal acclaim ¿no? ¡I’ll watching you!
4. Manhattan murder mistery (1993)
De Woody Allen podemos mencionar muchas películas, incontables, pero si tengo que elegir una es esta loca historia, con Diane Keaton como el gran pilar que acompaña al genio de Allen, de un supuesto asesinato investigado por una pareja, por decir algo, un poco extraña. La hipocondría de Allen en su máximo esplendor. No paras de reír ni un segundo.
5. Dr. Strangelove (1964)
Del genial Stanley Kubrick, basada en la novela Red Alert, de Peter George. Comedia de humor negro-político acerca de un ataque nuclear que intenta ser detenido, con sátira por todos lados. Por supuesto, destaca el ex nazi y asistente científico de los gringos, el doctor Strangelove, en una magnífica triple interpretación de Peter Sellers (Mandrake, Strangelove y Muffley), y su estrafalaria solución para el inevitable holocausto. No ganó ninguno de los cuatro Premios Óscar a los que estuvo nominada (Actor, Director, Película y Guión adaptado, nada menos). Una lástima, aunque siempre nos quedará volverla a ver.
+Loco por Mary (1998)
Sé que dije que serían 5, pero al revisar el ránking me di cuenta de que no estaba There’s Something About Mary, quizá la obra más conocida de los hermanos Farrelly. Con escenas imborrables, como la del “gel” que utiliza Cameron Diaz, la escena del perro, o el accidente inicial de Stiller, todo con un acompañamiento musical ideal, esta comedia ha marcado a toda una generación en la que me incluyo. Nuevamente Stiller en mi ranking, y aunque ha tenido desaciertos (no soporto películas como Una noche en el museo, por ejemplo), ha protagonizado demasiadas comedias buenas, como Zoolander, Along came Polly, La mujer de mis pesadillas o Envy (en genial dupla con Jack Black), así como la magnífica Tropic Thunder, de su propia dirección.
Algo más… Algunas otras que debo mencionar son la maravillosa Young Frankestein (1974), de Mel Brooks, con Gene Wilder y Marty Feldman (genial Igor); Victor/Victoria (1982), del gran Blake Edwards, con Julie Andrews; Tootsie (1982), de Sydney Pollack, con Dustin Hoffmann; La fiesta inolvidable, también de Blake Edwards (1968), con Peter Sellers, y dentro de las últimas que he visto, Un Funeral de Muerte (2010), de Frank Oz (la voz de Joda), genial humor inglés.
Bonus Track
Placeres culposos de comedia 1.- El tonto y el más tonto, Mentiroso, Mentiroso y The Cable Guy, con Jim Carrey. 2.- Todas las de Terence Hill y Bud Spencer: todas.
3.- No te metas con el Zohan, Click y varias más con Adam Sandler.
4.- La trilogía de Austin Powers con Mike Myers.
5.- Mr. Bean, sí, Mr. Bean.