martes, 15 de febrero de 2011

Oscar Trivia*

Hace un año empezamos este blog como una manera de pasar el tiempo e intentar entretener a los amigos. Después de estos meses, y habiendo conseguido el humilde objetivo de que una que otra lista propuesta aquí hiciera pasar el rato a quien quisiera visitarla, como una suerte de aniversario, revisito el tema de los Oscar, a pocos días de su entrega. En febrero de 2010, por la misma ocasión, en el segundo post de de5en5, hablamos sobre aquellos Oscar que no debieron ser. Esta vez, y gracias a un interesante libro que cayó en mis manos, he decidido compartir con ustedes algunos datos curiosos o históricos de los Premios de la Academia, que se realizan desde 1929, cuando ganó Wings como mejor película de 1927-1928. Ese año se le otorgó un Oscar honorífico a Charles Chaplin, justo unos años antes de que este entrara a las películas habladas (con grandes obras como Luces de Ciudad, El Gran Dictador o Tiempos Modernos. Desde entonces, para bien o para mal, siendo un referente o no de buen cine, la ceremonia de los Oscar causa expectativa, ya sea para felicitarse por una buena elección o criticar por malos criterios a la hora de dar al ganador. Aquí una especie de homenaje, que quizá por la cantidad de datos disponibles merezca más adelante una segunda parte. Perdonen ustedes la omisión de algunos datos o películas o actores, que pueden ser involuntarios o, por el contrario, por conocidos, he preferido obviar. He dividido en cinco categorías que, al final, creo que han terminado un poco revueltas. Igual, espero que sea de su agrado.



1. PELICULAS

Annie Hall, de Woody Allen, es una de
las dos comedias en ganar Mejor
Película.
El motor de esta ceremonia: la película. Ha habido de todo, grandes ganadoras, grandes perdedoras, pero destaquemos aquí algunos casos para resaltar. Por ejemplo, en 2003, El señor de los anillos: El Retorno del Rey, de Peter Jackson, se convirtió en la primera película en ganar en todas las categorías en las que fue nominada (11 de 11), desde que El último emperador, de Bertolucci, lo hiciera en 1987, con 9 de 9. La obra de Jackson es también la única de la historia de los Oscar con tantas nominaciones pero sin llegar a incluir ninguna en el rubro de actuación (quizá mereció mejor suerte Sean Austin, como Sam). En la misma senda, Cabaret, en 1972, fue la película que ganó más premios en una sola noche (8), pero sin llevarse el de Mejor Película, que fue ese año para El Padrino, que se llevó, además de ese, el de Mejor Actor para Marlon Brando y el de Mejor Guión Adaptado (obviando a Coppola como Director, y a Pacino, Duvall y Caan como Actores Secundarios). Por otro lado, Driving Miss Daisy, en 1989, fue la primera película en ganar el Oscar sin haber sido nominado su director desde los primeros tiempos del galardón, con Gran Hotel, en 1931-1932, convirtiendo, de paso, a Jessica Tandy en la actriz más veterana en llevarse el Oscar a la Mejor Actriz. ¿Y el actor más veterano? George Burns, que ganó a los 80 años por su rol en The Sunshine Boys, en 1975 (vivió 100 años, falleciendo en 1996). Volviendo al tema películas, y pasando ya más a lo temático, en 1990 Danza con Lobos, de Kevin Costner, fue el primer western en ganar Mejor Película desde Cimarron, en 1931, es decir, 59 años después, un gran logro para el renacimiento del género, que se coronó con Los imperdonables, de Clint Eastwood, en 1992. Por otro lado, se dice que las comedias no son del agrado de la Academia, y así lo dice la estadística: solo dos películas de comedia han ganado el máximo galardón: Tom Jones, en 1963, y Annie Hall, en 1977. En cuanto a las películas consideradas “subidas de tono”, es decir, “X-rated”, la única ha sido Midnight Cowboy, en 1969.


2. DIRECTORES

Bigelow es la primera y única mujer
en ganar el Oscar a Mejor Dirección
por The Hurt Locker (2010).
Los directores son los arquitectos de las películas, sus creadores últimos, algo así como el papel de Leonardo DiCaprio en Inception, la gran metáfora de Christopher Nolan sobre hacer cine. Pero no siempre su reconocimiento es acompañado por el que merece su obra. En 2005, Ang Lee ganó el Oscar a Mejor Director por su magnífica Brokeback Mountain, que debió, a mi parecer, ganar también el de Mejor Película, que cayó en manos de la tibiona Crash, de Paul Haagis, que solo ganó tres estatuillas. Esta fue la vez número 19 en que sucede que director y película no coinciden en el galardón. Uno de los ejemplos más memorables de esto fue El Padrino, en 1972, que ganó como Mejor Película, pero no su director, el legendario Francis Ford Coppola (aunque sí, compartido con Puzo, por el guión), que lo ganaría como director 2 años después con la segunda parte (en 1972 lo ganó Bob Fosse, por Cabaret, que acaparó la mayoría de premios). Siguiendo con estos artífices del cine, 1987 fue un año raro para las nominaciones en la categoría director: ninguno fue estadounidense, algo insólito: los nominados fueron Bertolucci (quien ganó por El último emperador), John Boorman, Lasse Hallstrom, Norman Jewison y Adrian Lyne. Por otro lado, ¿el director más joven en ganar el Oscar? William Friedkin, por The French Connection, a los 32 años, que superó al Kubrick de La naranja mecánica. ¿La única mujer en ganar? Luego de la nominación de Sofía Coppola por Lost in Translation, que perdió frente Peter Jackson y su tercera entrega de El Señor de los Anillos, se pensó que no llegaría el día en que una mujer ganara este rubro, pero Kathryn Bigelow logró lo propio en 2010 con la genial The Hurt Locker, ganándole a su ex esposo James Cameron, de Avatar. Para terminar, una curiosidad: Steven Soderbergh es el único director en haber sido nominado al Oscar por dos películas el mismo año, Traffic y Erin Brockovich, en 2000, desde que en 1938 lo fuera Michael Curtiz por Angels with Dirty Faces y Four Daugthers. La diferencia es que Curtiz no logró ganar, mientras Soderbergh sí lo hizo por Traffic, en un año en el que Gladiador se llevó la mayoría de premios, menos el de director, con Ridley Scott.


3. ACTORES-ACTRICES

Dustin Hoffman se llevó el Oscar por su papel
de autista en Rain Man. El rol estaba originalmente
destinado a Tom Cruise, pero Hoffmann lo reclamó para sí.
Empecemos por un dato de esos rebuscados: Susan Sarandon es la única mujer que ha ganado el Oscar interpretando a una monja (Dead Man Walking, 1995). Sigamos con polémicas: en 1992, se dice que el veterano Jack Palance, recordado por celebrar su Oscar de 1991 haciendo planchas en pleno escenario, se equivocó al leer la tarjeta con el nombre de la ganadora a Mejor Actriz de Reparto, dando por victoriosa a Marisa Tomei, por Mi primo Vinny, cuando lo normal hubiera sido que el premio fuera para Vanessa Redgrave, por ejemplo, por Howard’s End, pero todo esto es pura especulación. Por cierto, Palance tiene el record de más años entre una nominación y otra: 38 nada menos.Y ahora, metidas de pata: durante la ceremonia de 2006, la anfitriona Ellen DeGeneres se refirió a Penélope Cruz como mexicana. La actriz española era candidata aquel año a Mejor Actriz por Volver, de Pedro Almodóvar, premio que recaería en Hellen Mirren, por The Queen. Cruz ganaría luego el de Mejor Actriz de Reparto tres años después por su papel en Vicky, Cristina, Barcelona, de Woody Allen. Por el lado de los llamados "perdedores", está el caso de Peter O’Toole, que perdió sus 8 nominaciones, para recién ganar un Oscar honorífico en 2003. O Al Pacino que, en su octava nominación, ganó por fin la estatuilla por Perfume de Mujer en una buena performance que, sin embargo, es vista como una suerte de compensación por los grandes roles con los que nunca ganó, como Serpico, Tarde de Perros o El Padrino I y II. Finalmente, un dato que me sorprendió: la gran Rain Man, de 1988, con Dustin Hoffman y Tom Cruise, tenía inicialmente a Cruise en el rol del hermano autista, pero el buen Dustin pidió interpretar ese rol pues lo prefería, por lo que cambiaron lugares. Al final, Hoffman, de gran ojo, se llevó la estatuilla por la actuación, mientras Cruise sigue esperando sentado. En cuanto a parejas, Laurence Olivier y Vivien Leigh fueron los primeros esposos en haber ganado estatuillas por sus actuaciones, siendo igualados por Paul Newman y Joanne Woodward en 1986. Por otro lado, el de las negativas, el primer actor en rechazar un Oscar fue George C. Scott, por Patton, en 1970, seguido por Marlon Brando, por El Padrino, en 1972. Scott lo rechazó pues no se sentía a gusto compitiendo con otros actores (de hecho, en nominaciones anteriores había pedido retirar su nombre de la lista, y un año después también rechazó un Emmy por The Price), mientras Brando, quien ya había ganado un Oscar con anterioridad, envió a la ceremonia a una actriz de origen indio que se manifestó en contra de los abusos que recibían en su propio país. El que no rechazó su Oscar fue John Wayne, quien ganó por True grit, en 1969, luego de 139 películas y tan solo una nominación (por Sands of Iwo Jima, de 1949). Para terminar, las primeras actrices en empatar en un premio han sido Katharine Hepburn (The lion in winter) y Barbra Streinsand (Funny girl), en 1968, mientras que Wallace Beery y Fredric March lo habían compartido en 1932 en el rubro masculino.


4. MISCELÁNEA

Ben Hur y Messala, amigos y enemigos. El guionista
Gore Vidal sugirió una acallada relación homosexual
entre los personajes. Esto se le ocultó a Heston.
Aquí agruparemos otras categorías y curiosidades. Por ejemplo, solo tres personas han sido nominadas en las tres grandes categorías, Director, Actor y Película, en un solo año: Orson Welles, Warren Beatty y Roberto Benigni. Este último, además, es el único actor extranjero, actuando en su idioma natal, en ganar el Oscar al Mejor Actor, en una discutida decisión, por lo demás. Otra cosa rara en Hollywood: en 1964 ninguna de las cuatro categorías actorales fue ganada por un americano, los premios fueron para Rex Harrison, Julie Andrews, Peter Ustinov (todos ingleses), y Lila Kedrova, nacida en Rusia. Al año siguiente, en 1965, Julie Andrews pudo haber ganado su segundo Oscar consecutivo, primero por Mary Poppins y luego por La novicia rebelde, pero este último se lo ganó Julie Christie, quien dijo “no estar triste por la pérdida de Julie Andrews”. En el rubro de Mejor Guión Original, Woody Allen ostenta el record de mayor número de nominaciones con 13, la ultima de ellas por Deconstruyendo a Harry, en 1997, con lo que batió el longevo récord de Billy Wilder (12). Por cierto, al ganar el Oscar al Mejor Guión por Hannah y sus hermanas, en 1986, Allen declaró: “Si haces una película popular, empiezas a pensar ¿en qué he fallado? Debo estar reforzando los prejuicios de la clase media, o siendo simplista y sentimental”. Siguiendo con el tema de los guiones, hay un dato curioso sobre la película que le robó el Oscar a la gran Taxi Driver de Scorsese: Rocky fue escrita por Sylvester Stallone en tan solo 4 días (y filmada en un mes, por 960 mil dólares). El comentario de Sly sobre su velocidad al escribir fue como un K.O.: “Estoy sorprendido que a algunos les lleve 18 años en escribir algo”. Quiza por algo le ganó el guión de Network. En música, la Academia no se anda con rodeos: los éxitos de los Bee Gees, para Fiebre de Sábado por la Noche, fueron absolutamente ignorados a la hora de premiar la mejor banda sonora y mejor canción. Un dato más, esta vez sobre una de las películas más premiadas de la historia, la mítica Ben Hur. El guionista Gore Vidal, que no aparece en los créditos del film, sugirió una relación homosexual sin explicitar entre los personajes de Messala, interpretado por Stephen Boyd, y el de Ben Hur, interpretado por Charlton Heston. A Boyd no le disgustó la idea, ni tampoco a William Wyler, el director, aunque este último le advirtió a Vidal: “No se lo digas a Chuck Heston de qué va todo, o se muere”. Los datos misceláneos son inabarcables, pero cierro con una información que da que pensar por más triste que sea: de las 53 personas con SIDA que participaron en la película Philadelfia, fallecieron 43. Sin embargo, la película, que encumbró a Tom Hanks, sirvió de mucho para concientizar a miles de personas a combatir la discriminación contra esta terrible enfermedad.


5. SHOWBIZ

Muchas estrellas se negaron a presentar
el premio a Mejor Película de 1971 por
rechazo a la candidatura de La naranja
mecánica. Al final, ganó The French
Connection.
Finalmente, un poco de superficialidad y glamour en la historia de los Oscar, al menos en este fugaz recuento de algunas curiosidades. Por ejemplo, en 2006 la casi momificada Joan Rivers dijo que la gente se cuida de cómo se viste en la ceremonia porque sabe que esa foto será la que usen en los obituarios de la prensa al morir. Y quizá tenga razón, al menos para el productor de los Oscar, Howard Koch, quien en 1975 declaró que “las encuestas muestran que a la gente le importa más la ropa que quién gana los premios”. Dentro de las cosas que pasan en el Oscar, hay imponderables. Por ejemplo, Neil Jordan, director de The Crying Game, apenas llegó al podio a recoger su premio por Mejor Guión en 1992. El director y guionista dijo: “No sabía que estaban dando estos premios ahora. Estaba en el baño”. Otra que pudo malograr todo por un baño es la mega estrella Meryl Streep, al llevarse el Oscar a la Mejor Actriz de Reparto por Kramer vs. Kramer (1979), terminó olvidándose la estatuilla en el baño de mujeres en el after party, aunque finalmente la recuperó. Quién casi se queda sin Oscar, al menos según Bette Davis, fue Anne Bancroft, quien no pudo asistir a recibir su estatuilla por The Miracle Worker, en 1962, recibiéndolo en la ceremonia Joan Crawford, quien fue acusada por Davis de no querer entregar el premio a su legítima ganadora “en más de un año”. La verdad es que Crawford le entregó a Bancroft, tras bambalinas, en pleno Broadway, su bien merecido premio una semana después de la ceremonia. Y pasamos a más trivialidades: en 1999, el aún vivo Michael Jackson, ya con algunas deudas por sus innumerables juicios, decidió pagar 1.5 millones de dólares por la estatuilla a Mejor Película ganada por David Selznick por Lo que el viento se llevó. ¿Dónde estará la estatuilla hoy? Por otro lado, el año en que Titanic arrasó con los Oscar, ni Leo DiCaprio ni Kate Winslet se llevaron premios (Winslet, afortunadamente, después de varios intentos, lo hizo hace poco por su papel en El lector), pero en aquel momento la feminista Camille Paglia declaró a los medios: “Winslet debería ganar el Oscar al mejor busto. Cualquiera con esos dos flotadores no necesita un bote salvavidas”. Dentro del mismo espíritu picante, el actor William Holden, en 1976, se quejó de no haber ganado el Oscar a Mejor Actor por Network porque lo había ganado su compañero de reparto Peter Finch, quien había fallecido previamente a la nominación (al igual que Heath Ledger, por El Caballero de la Noche). Su queja fue la siguiente: “Si no se hubiera muerto el hijo de puta habría ganado finalmente mi Oscar”. Lo cierto es que ese año también competía Robert De Niro por Taxi Driver, y los dos nominados póstumos que había habido hasta ese momento, James Dean y Spencer Tracy, habían perdido. Así que digamos que Holden no tenía demasiada razón al decir eso, ni de broma. Y para cerrar, dos curiosidades: muchas estrellas de Hollywood, incluida Barbra Streinsand, se negaron a presentar el Oscar a la Mejor Película de 1971, que finalmente fue para The French Connection, solo porque rechazaban la candidatura de La naranja mecánica de Kubrick (he intentado buscar quién finalmente entregó el premio, pero sin éxito), lo cual es para repudiar (el propio Dustin Hoffman, ganador dos veces de la estatuilla, dijo alguna vez “Los premios de la Academia son obscenos, sucios, no mejores que un concurso de belleza”). Y de broche de oro una frase de Billy Wilder sobre Marilyn Monroe: “Tiene senos como de granito y el cerebro como un queso suizo”. The End y la seguimos en una segunda entrega.

*La mayoría de datos han sido recogidos del libro The Academy Awards. The complete unofficial history. 80 years, de Jim Piazza y Gail Kinn.

martes, 1 de febrero de 2011

Ciencia ficción de la buena

Seguimos con las listas de género y le toca el turno a las mejores películas de ciencia ficción. Pero antes: ¿qué es ciencia ficción? ¿”El Señor de los Anillos” está en el mismo género que, digamos, “Alien” o “Terminator”? Borges, en su famoso prólogo a “Crónicas Marcianas”, de Bradbury, hace referencia a un nuevo género “con un carácter de anticipación de un porvenir posible o probable”. El propio Bradbury, en la introducción moderna de “El hombre ilustrado”, explica maravillosamente lo que le llevó a escribir sus historias: “´Qué pasaría si…´ es el término operativo. ¿Qué pasaría si aterrizas en un mundo lejano (…)? Los qué pasaría sí daban vuelta alrededor de mi cabeza (…) Espero encontrarme con H.G. Wells o tener la compañía de Jules Verne. Cuando trabajo en un espacio viviente entre los dos, entro en éxtasis”. Es la famosa pregunta del “Y si” (What if…?). Por lo tanto, me parece que todo parte de un presente real, hacia un futuro que la ciencia y la creatividad humana (o alienígena) hacen posibles o probables en un futuro (o de un pasado), pero partiendo de un presente que conocemos. "El Señor de los Anillos", por ejemplo, es una realidad totalmente distinta, es fantasía pura (y de la buena). Así que en esta lista me limitaré a este concepto de Ciencia Ficción, que puede ser debatido, si se quiere.

Antes de pasar a la lista, en la que he sufrido al escoger, debo decir que me faltan algunas películas que no he tenido el placer de ver aún, pero que sé, por lo leído y escuchado, son merecedoras de lugares de honor en cualquier lista, como “Metrópolis” (1927), de Fritz Lang (ver video), o “Brazil” (1985) (ver video), de Terry Gilliam. También está “La Guerra de los Mundos”, de 1953, e incluso la propia “Frankestein”, de 1931. Y qué decir del clásico de Lehm, “Solaris”, llevado dos veces a la pantalla, en 1972, y 30 años después, en 2002, con George Clooney. Incluso “Encuentros cercanos del tercer tipo” es una película simpática, y hasta “12 monos”, con Pitt y Willis, merecería un puestito. Valdría la pena, también, una mención especial a “Inception”, de Christopher Nolan, que con los años probablemente tenga el reconocimiento de película de culto que me parece debería tener, y “Wall-E”, una maravillosa pieza de ciencia ficción animada. Aquí, con el dolor de mi corazón, va la lista:

1. Blade Runner (1982)



Inmensa película inspirada en el gran libro de Philip K. Dick “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”. El consenso está en que la versión fílmica es bastante superior, aunque yo tengo mi corazoncito con el libro, como ya lo he señalado aquí. Pero más allá de esto, es incuestionable que Ridley Scott hizo, con "Blade Runner", una verdadera obra maestra de la historia de Deckard y los replicantes, con un Harrison Ford inolvidable (y una Darryl Hannah quizá más inolvidable aún), aunque mi personaje favorito es el de Rachel, interpretada por Sean Young. El inicio ya es impactante, con el test practicado a uno de los replicantes, Leon, y luego toda la serie de simbolismos que siguen, desde el taller de J.F. Sebastian, el genio tímido, hasta la imponente sede donde el creador, Tyrell, domina su imperio. Para quienes hayan visto la película, que espero sea la mayoría, abro aquí un pequeño debate: ¿qué final es el mejor? ¿El comercial o el del director?

2. 2001. Odisea del espacio (1968)



Solo Kubrick podía hacer una película como esta, y en 1968. A mí todavía me sorprende que grandes estudios como MGM y Warner hayan dejado al buen Stanley hacer esta adaptación de la novela de Arthur C. Clarke, en una película épica, con pocos diálogos (¡pero qué diálogos!), que llega incluso a tocar el surrealismo. Ese inicio con los primeros humanos, más simios que hombres, que finalmente despiertan ante el monolito que será el centro de la historia en el espacio miles de años después. Todo con Strauss de fondo. La escena del hueso que vuela por los aires para convertirse finalmente en la nave espacial lo dice todo sobre esta película. Y el “personaje” de HAL, la inteligencia artificial de la nave. Realmente memorable. “2010”, la secuela, también basada en la obra de Clarke pero ya con otro director, es bastante buena, pero está a “años luz” de esta joya del cine de todos los tiempos.

3. Alien, el octavo pasajero (1979)



También de Ridley Scott, aquí se mezcla a la perfección la ciencia ficción con el terror, en una nave industrial –el Nostromo- que detiene su viaje en el medio del espacio para hacer “una misión” de rescate. Allí se suceden episodios memorables, desde la colmena de aliens, con sus huevos, donde uno de los tripulantes es atacado en el rostro por esa especie de araña espacial con sangre de ácido, hasta el escalofriante descubrimiento de las reales intenciones del oficial científico de la nave, un androide programado desde la Tierra para recuperar un espécimen vivo de tan terrible criatura, admirada por "la compañía". Se crea aquí uno de los personajes más emblemáticos de la ciencia ficción moderna: la teniente Ripley, interpretada por Sigourney Weaver, que traería luego interesantes secuelas, pero nunca ninguna cercana a la opresión, pánico y fragilidad que transmite la obra primigenia de Scott. El octavo pasajero había llegado para quedarse.

4. Terminator (1984)



Quizá la primera gran obra de ese gurú del cine apoteósico que es James Cameron. Ganó el Oscar con "Titanic", se está haciendo aún más millonario con "Avatar", pero su gran legado, a mi parecer, son las dos cintas de "Terminator" (1984 y 1991). No sabría decir cuál me gusta más. La primera tiene lo desconocido, la historia original de los viajes en el tiempo y el organismo cibernético con tejido viviente, la angustia acompañada por una banda sonora tremenda de una persecución que se sabe perdida desde un comienzo, el terror en los ojos rojos del esqueleto metálico final del exterminador. La segunda lleva consigo una línea argumental que profundiza la primera, que explica, que te captura e interesa, y que mantiene, eso sí, la angustia de una persecución implacable y de un enemigo mucho más poderoso, todo bañado con efectos especiales espectaculares. Y esta vez con la posibilidad de cambiar un futuro que parecía inamovible. La relación, tan humana, entre el pequeño John Connor y la máquina, es también notable. Una decepción la tercera parte, ya sin Cameron, aunque la cuarta, con el nervio de Christian Bale, retomó el camino anterior. Espero con ansias la quinta, si es que se ponen de acuerdo de una buena vez para sacarla.

5. Star Wars (la saga inicial)



Obra maestra sacada de la mente de George Lucas. La trilogía Star Wars, sobre todo las dos primeras (la mejor para mí es "El Imperio Contraataca"), marcaron un hito en el cine de ciencia ficción. Con un presupuesto relativamente limitado, y sacando a Harrison Ford de carpintero de la producción para el rol estelar de Han Solo, se consiguió un universo situado en el pasado, en una galaxia lejana, con guiños religiosos y espadas láser, con el poder de una Fuerza que lo une todo y que, de manejarla, puedes mover objetos, controlar mentes y ser un Caballero Jedi. También es una película de aprendizaje, con villanos icónicos como Darth Vader, y mentores memorables, como Obi Wan Kenobi. Y los personajes siguen: los androides R2D2 y C3PO, el wookie Cheewbacca, el cazarrecompenzas Bobba Fett, y el propio Luke Skywalker, que comparado con los demás termina pareciendo monse, sin olvidarnos de Jabba, The Hutt. Una pena que las precuelas, tan esperadas durante años, no hayan sido lo que debieron ser. Si he de salvar una, la tercera, el Episodio III, resulta bastante aceptable.

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Bonus Tracks:
La Cosa, el Depredador, el De Lorean y la Matriz, todo en 1984
El Doc Brown y Marty McFly
en la genial trilogía de Robert Zemeckis.
Estoy intentando hacer solo listas de 5, pero sería injusto no mencionar grandes películas de ciencia ficción, al menos como Bonus Tracks, como “La cosa”, de John Carpenter (1982), que me hizo alucinar de chico al verla, con este ser extraño y mortal en medio de la Antártida, que luego podía ser tu mismísimo compañero, o la revolución que significó la primera película de Matrix (1999), que lamentablemente no tuvo una saga a la altura. También uno de mis personajes favoritos de ciencia ficción: el Depredador, en la película de John McTiernan con el buen Arnold. Y para finalizar estos bonus quizá la única saga que rivaliza como la más vista por mí junto con Star Wars: “Volver al futuro”, con el ´doc´ Brown. Marty McFly y el De Lorean que viaje por el tiempo, y las tres a la misma altura, que es lo más difícil de logar. Una trilogía que vale la pena ver una y otra vez (yo paso, fácil, las 40 veces). Finalmente, ¿”1984” es una película (y un libro) de ciencia ficción? Yo creo que sí: en un futuro probable o posible, en el que la vigilancia de la sociedad está al acecho a través del todopoderoso Gran Hermano. Estoy seguro de que el gran John Hurt, protagonista de la versión fílmica, estaría de acuerdo.

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¿Y las peores?
Quizá eso merezca otro post, pero rápidamente menciono las primeras que se me vienen a la mente, que superan incluso los clásicos bodrios de Ed Wood: para empezar la fatal “2012”, de Emerich; el malísimo remake de “El día en que la Tierra se detuvo”, con K. Reeves; otro pésimo remake a manos de la dupla Spielberg-Cruise con "La Guerra de los Mundos", y para terminar este rápido recuento una que vi hace poco, que es más de clase B, “La última tribu” (vendida como “El último depredador”), en donde los personajes, perdidos en una isla, descubren a una suerte de eslabones perdidos simiescos que saltan por los árboles y, ¡oh coincidencia!, tienen una visión especial como la del Depredador original, y ¡oh doble coincidencia!, no pueden ver cuando la protagonista se empapa en lodo, como sucede con Arnold en el clásico de McTiernan. También arrancan la espina dorsal de sus víctimas, en fin, solo faltaba que tuvieran miras láser de tres puntitos. Pero bueno, esto da para un post nuevo, así que ya se hará.