lunes, 20 de agosto de 2012

Momentos Inolvidables de los Juegos Olímpicos

Pebetero de Barcelona 92'. Fue encendido
espectacularmente con una
flecha (aunque esta, en realidad, no dio en el blanco)

Aún con los Juegos Olímpicos de Londres frescos en la memoria, y con el blog un poco paralizado en los últimos meses, decidí hurgar un poco en mis recuerdos, algunos vistos en vivo y otros en grabación, para resaltar algunos hitos históricos de la historia de los Juegos Olímpicos. Entre la lista bien pudo estar también el símbólico gesto de los atletas afroamericanos que en México 1968 hicieron el saludo del “Black Power” desde el podio, por lo cual el Comité Olímpico los expulsó, el recuerdo del gran Sergei Bubka que si bien no mostró lo mejor de su carrera en las Olimpiadas, es considerado el mejor saltador con garrocha de la historia. O también atletas para el recuerdo, como Javier Sotomayor en Salto Alto. O el equipo de fútbol de España en Barcelona 92. O, claro, el fenómeno Bolt, que ha logrado llevarse las dos medallas de oro en 100 y 200 metros planos, siendo el primer atleta de la historia en ganar en ambas pruebas en dos juegos consecutivos (además de tener las tres mejores marcas de la historia en 100 metros). O, por supuesto, la inauguración de Barcelona 92 con la flecha encendiendo el pebetero. Mi lista final sería la siguiente.

1 Jesse Owens y Hitler – Berlín 1936
Jesse Owens, en el podio como ganador, en Berlín 1936.
La imagen del saludo nazi del atleta de al lado es elocuente.
Es uno de los pocos –quizá el único- que puede decir que hizo lo que quiso frente a Adolf Hitler. En las Olimpiadas de Berlín, diseñadas por Hitler para consolidar la propaganda del régimen nazi, Jesse Owens, americano de ascendencia africana, desafió la creencia del Füher sobre la superioridad física de la raza aria. Owens ganó el oro en 100 metros, 200 metros (récord olímpico), salto largo (récord olímpico) y los relevos 4x100, llevándose 4 medallas de oro en atletismo en un solo juego, algo nunca antes hecho y que no se repetiría hasta 1984, con  Carl Lewis. Owens, entre banderas con la esvástica, hizo desatar la furia de quien comenzaría, poco tiempo después, la Segunda Guerra Mundial. Sus hazañas formaron parte de “Olympia”, la película de la cineasta Leni Reifensthal, conocida por haber ofrecido su talento a la propaganda nazi. Esta demás decir que Hitler, en su ira, no asistió a ninguna de las premiaciones de Jesse Owens.

La perfección hecha atleta: 14 años, 1.50 de altura y 10.0
de puntuación. El marcador no estaba diseñado para marcar
10.0 y marcó en su lugar en 1.00.
2 Nadia Comaneci y la calificación perfecta – Montreal 1976
Su nombre es una leyenda. La gimnasta rumana pasó a la historia de los Juegos Olímpicos a los 14 años, cuando obtuvo 3 medallas de oro, otra de plata y una más de bronce, pero sobre todo por aquella actuación en las barras paralelas asimétricas que fue evaluada por los jueces con un 10.0, la calificación más alta. Aquel fue el primer 10 para una gimnasta en la historia de los Juegos. La anécdota se extiende, además: era tan inesperado una puntuación tal, que el marcador reflejó un “1.00” como puntaje porque, en esos años, no se podía registrar aún dos dígitos para números enteros. Luego de esta rutina perfecta, acumuló otras seis que le valieron un 10 perfecto.

3 Michael Phelps y sus récords de medallas – Beijing 2008 / Londres 2012
22 medallas tiene Phelps. Recientemente
se han puesto en duda las 6 que ganó en
Londres por un tema publicitario.
La historia reciente de los últimos Juegos Olímpicos nos dice que el nadador Michael Phelps es el atleta con más medallas de la historia: 22 (18 oros), tres más que la histórica Larissa Latynina, quien consiguió en toda su carrera olímpica nada menos que 18 en gimnasia artística, 9 ellas de oro, en Melbourne 1956, Roma 1960 y Tokio 1964. Es decir, batió un récord que llevaba casi 50 años. Pero eso no es todo. Phelps, quien ha batido récords mundiales de natación 32 veces, ya había roto otro récord histórico de los Juegos cuatro años antes, en Beijing: en aquella olimpiada ganó 8 preseas doradas en un solo Juego, superando las 7 que ostentaba el legendario Mark Spitz desde 1972.

4 Michael Jordan y el Dream Team – Barcelona 1992
Equipo de leyenda, el Dream Team original.
Lo que ahora se conoce como “Dream Team” en baloncesto, en referencia al seleccionado estadounidense, nació en los Juegos de Barcelona, cuando las reglas olímpicas permitieron la participación de basquetbolistas profesionales. Así, aquella vez fue la primera en que los astros de la NBA pisaron canchas olímpicas. Los logros de los equipos de USA en Londres y en Beijing es destacable, pero nunca tanto como lo conseguido por aquel dream team original, que apabulló a todos sus rivales, ganándoles por 44 puntos en promedio. La final se la ganaron a Croacia por 32 puntos (en Londres, USA ganó por un corto margen a España), y el técnico Chuck Daly nunca pidió un tiempo muerto. Él llegó a decir de este equipo “Era como juntar a los Beatles con Elvis y salir de gira”. Cierto es que el nivel del baloncesto hoy en día es más físico y atlético y que las distancias se han acortado entre la NBA y el resto de equipos del mundo. Pero tener en un solo equipo a 10 de los mejores 50 jugadores de la historia de la NBA es algo irrepetible: Michael Jordan, Scottie Pippen, Karl Malone, John Stockton, Patrick Ewing, David Robinson, Drexler y Mullin. Incluso Larry Bird, que andaba con serios dolores de espalda y se retiró ese mismo año, y Magic Johnson, que llevaba 8 meses en el retiro, destacaron a su modo y por su presencia.  Jordan ya había ganado el oro olímpico antes de su debut en la NBA en Los Ángeles 84’ y este triunfo aumentó aún más la leyenda del más grande de todos los tiempos, al que todavía le quedaban finales de la NBA por ganar. Y forjó la del equipo más soñado que se haya visto, por qué no.

5 Carl Lewis – Los Ángeles 1984 / Seúl 1988 / Atlanta 96
El Hijo del Viento. Ganó 10 medallas olímpicas, 9 de oro. 
Se le conoció como El Hijo del Viento. Y con razón. Ganó en Los Ángeles cuatro medallas de oro, igualando el récord de 1936 de su compatriota Jesse Owens: 100 metros, 200 metros, salto largo y posta 4x100. En toda su carrera ganó 10 medallas olímpicas, 9 de ellas de oro. Su especialidad, además de las pruebas de velocidad, fue el salto largo: en Seúl 1988 fue el primer atleta de la historia en ganar la prueba de salto largo en dos juegos consecutivos. Esta prueba la ganaría también en Barcelona 1992 y en Atlanta 96. Con este cuarto oro en salto largo en Atlanta, se unió al lanzador de disco Al Oerter y al regatista Paul Elvstrom como los únicos atletas de la historia en ganar 4 oros en la misma prueba en Juegos Olímpicos consecutivos, hazaña que aún está imbatida. Queda una pregunta pendiente. Carl Lewis llegó en plena forma a Los Ángeles 1984, pero integraba el equipo para Moscú 1980. El boicotde Estados Unidos a la justa olímpica en Rusia en plena Guerra Fría le impidió participar. ¿Cuántas medallas hubiera podido conseguir El Hijo del Viento si hubiera podido competir en Moscú?

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BONUS TRACK
Abebe Bikila, el maratonista descalzo – Roma 1960
El atleta etíope corrió descalzo la maratón.
La historia de este corredor etíope es sencillamente increíble. Minutos antes de correr en la prueba reina de los Juegos Olímpicos, la Maratón, no pudo conseguir unas zapatillas que lo hicieran sentir cómodo, así que decidió correr los 42 kilómetros de la prueba tal y como había entrenado en su país: descalzo. Mientras corría, Bikila buscaba entre sus competidores al que usara la camiseta 26, pues su entrenador le había dicho que ese número era el que usaría el favorito para la prueba, el marroquí Ben Abdessellam. En el último tramo de la carrera, Bikila vio ante sí a un corredor con el número 185 y pensando que el marroquí de la 26 estaría aún más adelante corrió aún con más energía, hasta sobrepasar al 185 y cruzar la meta sin saber que Ben Abdessellam al final había cambiado de número a 185. Bikila no solo había ganado el oro, sino que batió el récord mundial de entonces. Así, se convirtió en el primer atleta negro en ganar un oro olímpico representando a un país africano. Encima, repitió el plato cuatro años después, en Tokio 1964, convirtiéndose también en  el primer atleta en ganar esta prueba en dos ediciones consecutivas.  Lo trágico de la historia es que pocos años después, cuando el atleta tenía 37 años, quedó parapléjico luego de un accidente automovilístico, condenado para siempre a usar una silla de ruedas. En 2009, se estrenó una película basada en su historia: “El atleta”.